

El estudio del comportamiento animal y el desarrollo de mecanismos evolutivos ha sido objeto de fascinación científica desde siempre.
En esa línea, una investigación realizada por científicos del Museo Americano de Historia Natural y la Universidad de Nebraska- Lincoln describe un factor que podría reconfigurar la manera en la que se creía que ciertas aves atraían a sus parejas: el descubrimiento de la aparición generalizada de biofluorescencia en las aves del paraíso.
Este fenómeno, que ocurre cuando un organismo es capaz de absorber luz, transformarla y emitirla en un color diferente, podría desempeñar un papel fundamental en la jerarquía y el cortejo entre los machos de las aves del paraíso.
Un descubrimiento que podría desafiar los fundamentos de la biología
El estudio, publicado en la revista Royal Society Open Science se llevó a cabo observando especímenes del Museo recolectados desde el siglo XIX. Los expertos encontraron evidencia de biofluorescencia en 37 de las 45 especies conocidas de estas aves, caracterizadas por sus colores brillantes e impresionantes rituales de apareamiento.
En el pasado, se creía que las aves del paraíso sólo utilizaban sus plumas de colores brillantes para atraer parejas y competir con otros machos. Esta investigación añade una nueva arista: ahora se conoce que también emiten un brillo especial -llamado biofluorescencia-, que solo es visible bajo ciertos tipos de luz y aparece en partes del cuerpo como la boca, el pico y las plumas, ayudando a los machos a destacarse aún más durante el cortejo. En las hembras, esta biofluorescencia se vio restringida al plumaje en el pecho y el vientre.

Por qué para la biología es importante este descubrimiento
“Estas aves viven cerca del Ecuador, donde hay una abundancia de luz solar brillante durante todo el año, y viven en bosques donde la complejidad de la luz se ve significativamente afectada por las diferencias en el dosel y donde las señales biofluorescentes pueden mejorarse“, dijo Emily Car, estudiante de doctorado en la Escuela de Graduados Ruchard Gilder del Museo.
En ese sentido, los estudios basados en especies relacionadas hallaron que los pigmentos en los ojos de las aves les permiten observar ese brillo, que contrasta con sus plumas oscuras y los ayuda a sortear las dificultades antes mencionadas.
La investigación brindó así nuevas perspectivas sobre los mecanismos de reproducción de estas aves y abrió otras líneas de investigación sobre la evolución de la comunicación visual en estas especies.











