“No se trata solo de tener más agua, se trata de tener mejor agua”, dijo el presidente Yamandú Orsi durante la colocación de la piedra fundamental de los trabajos de OSE para la futura planta potabilizadora de agua en la localidad de Aguas Corrientes, en el departamento de Canelones.
Estas obras demandarán una inversión de 215 millones de dólares. La construcción insumirá 24 meses y requerirá 450 operarios.
“Hay lugares que resumen la historia del país, este es uno de ellos”, expresó el presidente Orsi en el predio de la histórica planta instalada en Aguas Corrientes en 1871.
La obra completa incluye una nueva toma de agua bruta en el río Santa Lucía, la planta de tratamiento y sistemas de bombeo y tuberías, así como una nueva subestación eléctrica que generará 150 kilovoltios para alimentar ambas plantas, ya que la actual seguirá en funcionamiento.
“No se trata solo de tener más agua, se trata de tener mejor agua”, afirmó Orsi para quien esta obra responde a una deuda social de muchos años.
Recordó que, desde 2004, el acceso al agua potable y el saneamiento es un derecho humano fundamental consagrado en la Constitución.
También recordó la sequía de 2023, cuando por primera vez los habitantes del área metropolitana pensaron que el sistema de agua potable “podía faltar”.
El presidente sostuvo que si bien el proyecto comenzó en la anterior administración, el gobierno actual, que comparte el objetivo inicial, definió recorrer otro camino, que requirió revisión, diálogo y renegociación.
“Hoy queremos que esto vuelva a ser un resumen de lo que es este país, que aprendió, que no espera a la próxima sequía para actuar, que construye obras que van a durar más que cualquiera de nosotros y que cumple con lo que escribió en su Constitución”, dijo Orsi.
La represa de Casupá
Por su parte, el presidente de OSE, Pablo Ferreri, destacó que a esta obra se suma la inversión prevista en la construcción de la represa de Casupá por 130 millones de dólares y las obras en la Costa de Oro, Canelones, que alcanzarán los 45 millones de dólares.
Ferreri indicó que la séptima línea de bombeo comprenderá unos 60 kilómetros de nueva tubería entre Aguas Corrientes y la ruta 8, en Pando.
Esto fortalecerá el suministro de agua potable en las ciudades de La Paz, Las Piedras, Pando y Barros Blancos y contribuirá a descongestionar la quinta línea, que abastece a Ciudad de la Costa.
El proyecto incluye la planta de tratamiento de lodos y la subestación de energía. Asimismo, aumentará la reserva de agua dulce de la OSE, de 80 millones de metros cúbicos a 200 millones. También se contempla la mejora de las fuentes de agua potable y la distribución para el este de la Costa de Oro.
Ferreri destacó el enfoque sistémico de una serie de trabajos que asegurarán el suministro de agua potable en calidad, cantidad y continuidad para el área metropolitana, que abastece al 70% de la población del país. “Lo vamos lograr con la construcción de Casupá”, aseveró Ferreri.
“Este conjunto de obras, que configuran el período de inversiones más grande de la historia de OSE, nos va a permitir que las próximas generaciones puedan ejercer el derecho de acceso al agua potable con seguridad y tranquilidad”, expresó el jerarca.