El presidente Yamandú Orsi recibió este martes a representantes de la Confederación de Cámaras Empresariales, quienes trasladaron al gobierno su preocupación por la conflictividad laboral, en particular por la situación en el puerto de Montevideo.

Entre los temas tratados, se abordó la conflictividad y la situación en el puerto en busca de soluciones para “sostener la actividad y cuidar el trabajo”, dijo el presidente a través de sus redes sociales.

Orsi informó que intercambiaron sobre “competitividad, logística, energía y las condiciones necesarias para seguir generando inversión y empleo en Uruguay”.

“El diálogo con los sectores productivos es fundamental para seguir avanzando”, subrayó.

En la reunión participaron además el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, y el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone.

El presidente de la Confederación de Cámaras Empresariales, Leonardo Loureiro, señaló que el conflicto portuario tiene consecuencias sobre diferentes sectores de la actividad económica y sostuvo que, en lo que va del año, el puerto acumula casi 33 días de paralización.

La delegación de la Confederación de Cámaras Empresariales estuvo encabezada por el presidente de la institución, Leonardo Loureiro. También concurrieron los titulares de la Cámara de Industrias del Uruguay, Leonardo García, de la Asociación Rural del Uruguay, Rafael Ferber, y la Intergremial del Transporte, Ignacio Asumendi

“El puerto ha parado en días una cantidad que duplica el 2024. El 2025 fueron casi más de 36 días que estuvo parado y hoy lleva casi 33 en lo que va del año”, afirmó.

El dirigente empresarial explicó que esta situación repercute sobre “toda la cadena”, desde el transporte y la logística hasta los operadores de carga, la importación, la exportación y el trasbordo.

“Es un costo muy alto que está pagando el país”, sostuvo y agregó que también preocupa el impacto de la conflictividad sobre la imagen de Uruguay.

Consultado sobre la posibilidad de que el gobierno decrete la esencialidad de los servicios en el puerto, Loureiro indicó que el Poder Ejecutivo cuenta con ese instrumento, aunque señaló que durante la reunión no se habló de plazos para una eventual aplicación.

Loureiro indicó que el gobierno considera que la negociación está cerca de alcanzar un acuerdo y apuesta a que las partes puedan concretarlo. “El instrumento lo tienen y, si lo tienen que usar, creo que lo van a usar”, expresó Loureiro, aunque advirtió que se trata de una herramienta compleja desde el punto de vista técnico.

Reducción de la jornada laboral

Otro de los asuntos planteados fue la reducción de la jornada laboral. Loureiro aseguró que, según les transmitió el presidente, el gobierno no está promoviendo su implementación.

“El gobierno no está promoviendo el tema de la reducción de la jornada laboral, eso es lo que nos transmitió el presidente”, afirmó.

Precisó que sí existe interés en promover el análisis y la discusión sobre el tema. Desde las cámaras empresariales plantearon que una reducción de la jornada no puede aplicarse de la misma manera a todos los sectores de la actividad económica.

Loureiro sostuvo que existen sectores en los que una reducción no sería viable y señaló que, en algunos casos, la implementación de nuevos turnos requeriría contar con más trabajadores con determinados niveles de capacitación y formación.

También indicó que varias cámaras empresariales están realizando estudios especializados para analizar el posible impacto de una reducción de la jornada sobre la economía nacional.

Sobre el acuerdo alcanzado en la industria de la construcción, Loureiro consideró que tiene características particulares y que no puede trasladarse directamente al resto de las actividades.