La aprobación de la gestión del presidente Yamandú Orsi sigue deteriorándose y alcanzó su nivel más bajo desde el comienzo del actual período de gobierno. El 48% de los uruguayos desaprueba la gestión del mandatario, mientras que solo el 20% la aprueba, de acuerdo al último Monitor de Opinión Pública de la consultora Opción.

Este relevamiento -realizado entre abril y mayo sobre una muestra de 869 personas mayores de 18 años- reveló también que un 30% mantiene una posición neutral sobre el desempeño del gobierno y un 3% prefirió no responder.

Un 4% calificó la gestión como “muy buena” y un 16% como “buena”, según la encuesta. En el extremo opuesto, un 22% la consideró “muy mala” y un 26% “mala”, lo que dejó un saldo neto de imagen de gestión de -28 puntos.

Los resultados reflejan una tendencia de deterioro sostenido desde los primeros meses de administración. Según Opción, el respaldo al gobierno cayó “medición tras medición”, al tiempo que aumentó la proporción de ciudadanos con evaluaciones negativas.

Problemas desde el inicio de la gestión

La comparación con las primeras mediciones del gobierno muestra un cambio en la percepción pública. Al inicio de la gestión, la aprobación alcanzaba el 30% y la desaprobación se ubicaba en 19%.

Actualmente, los juicios favorables retrocedieron 10 puntos porcentuales, mientras que las valoraciones negativas aumentaron 29 puntos.

Para la empresa consultora, el principal fenómeno observado es el traslado de una parte importante de los ciudadanos que inicialmente mantenían posiciones neutras hacia opiniones críticas sobre el gobierno.

En ese sentido, el segmento de personas que calificaban la gestión como “ni buena ni mala” o no tenían opinión pasó de representar el 51% de la población en los primeros meses del mandato a un 33% en la actualidad.

No incluyó polémica por camioneta

La consultora aclaró que el trabajo de campo se realizó entre el 21 y el 27 de abril y entre el 23 y el 28 de mayo, por lo que los resultados no contemplan las repercusiones posteriores vinculadas a la controversia por la compra de la camioneta utilizada por el presidente y su posterior decisión de donarla a la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP).