

La Asociación Uruguaya de Ganaderos del Pastizal manifestó su preocupación por el proyecto para instalar una represa en Casupá como forma de garantizar el abastecimiento de agua potable en el área metropolitana.
Esta gremial sostuvo, a través de un comunicado, que el debate debe contemplar los aspectos legales y técnicos, pero también las dimensiones humanas, productivas y ambientales del proyecto.
En el documento, la asociación de ganaderos reconoce que es responsabilidad del Estado asegurar el acceso al agua potable, pero entiende que debe hacerse considerando adecuadamente a las personas afectadas, al ambiente y respetando el marco legal.
Evaluación serena y evidencia técnica
La gremial advirtió que la discusión pública sobre las alternativas para el suministro de agua potable ha estado signada por una fuerte polarización política, lo que, según entiende, ha dificultado una evaluación serena y basada en evidencia técnica.
La organización cuestionó el impacto ambiental de esta obra que supondrá la inundación de unas 3 mil hectáreas de campo natural y la afectación de aproximadamente 430 hectáreas de monte nativo en las Sierras del Este, ecosistemas de alto valor por su biodiversidad y por el equilibrio ecológico construido a lo largo de generaciones.
La asociación ganadera también aseguró que más de 80 familias rurales podrían verse afectadas por la obra, muchas de ellas con varias generaciones de arraigo en el territorio.
A juicio de la gremial, detrás de cada predio que podría ser inundado existen historias familiares, formas de vida y una identidad vinculada a la actividad ganadera que difícilmente puedan ser compensadas únicamente mediante mecanismos económicos.
La organización consideró que aún no existen garantías técnicas, sociales y ambientales suficientes para avanzar con la obra y exhorta a las autoridades a analizar todos los aspectos involucrados con profundidad y ecuanimidad.
Por esta razón, reafirmó su compromiso de acompañar a las familias ganaderas potencialmente afectadas y de defender el arraigo rural, la producción sustentable y la conservación de los recursos naturales.
Estos reparos se suman a los realizados por la Asociación Rural de Florida y la Sociedad Agropecuaria de Lavalleja que solicitaron al gobierno y a las autoridades OSE suspender todo avance en el proyecto de construcción de la represa de Casupá, una obra que al gobierno le demandará una inversión de 130 millones de dólares
La Asociación Rural de Florida denunció que la obra de la represa de Casupá, “tal como está planteada” implica un conjunto de “problemáticas críticas” para esa zona del territorio que impacta en zonas de los departamentos de Florida, Lavalleja y Canelones.
El presidente de la gremial, Rafael Leaniz, advirtió que la obra afectará a unas 3 mil hectáreas, destruirá monte nativo y provocará el desarraigo de familias.

Además, los productores cuestionan la falta de información y exigen que se evalúen otras fuentes de abastecimiento para el área metropolitana.
Por su parte, la Sociedad Agropecuaria de Lavalleja reclamó “al gobierno nacional y a OSE la suspensión de todo avance administrativo” en el proyecto de construcción de la represa de Casupá “hasta tanto se conforme una comisión tripartita -Estado, productores y gremiales- con poder de resolución sobre las afectaciones”.
La gremial resolvió “respaldar de forma activa a cada productor de la cuenca de Casupá, brindando apoyo gremial y jurídico”.
También decidió “alertar a la opinión pública que el desarrollo sin producción es un retroceso”, indicando que “el agua para la población y la producción de alimentos no deben ser objetivos enfrentados”.












