El Banco Central del Uruguay (BCU) subió la Tasa de Política Monetaria en 25 puntos básicos, pasando de 5,75 a 6% con el objetivo de preservar el anclaje de las expectativas de inflación.

El organismo reconoce que la inflación permanecerá transitoriamente por encima de su meta (4,5% anual), aunque dentro del rango de tolerancia.

Para la autoridad monetaria la inflación convergerá hacia la meta una vez absorbidos efectos transitorios. Sin embargo, entendió que “la proliferación y persistencia de los shocks geopolíticos y climáticos constituye un riesgo relevante para la evolución de los precios y las expectativas de inflación”.

En un comunicado el BCU aludió al aumento del petróleo y los combustibles, y también al impacto que el fenómeno de El Niño puede tener en algunos rubros de producción y sus precios.

Por esto, el directorio del BCU resolvió, por unanimidad, subir la tasa “manteniendo la instancia expansiva de la política monetaria”.

Esta medida “no busca revertir el efecto directo de los aumentos temporales de energía y alimentos sobre los precios, sino actuar proactivamente para limitar su persistencia y evitar que se trasladen al resto de los precios y las expectativas”.

Se trata del primer aumento desde abril de 2025, cuando el BCU elevó la tasa hasta 9,25%. Luego de ese ajuste, el Comité de Política Monetaria mantuvo la tasa en mayo de 2025 y luego inició un ciclo de recortes que la llevó a 7,5% en diciembre del año pasado.

En enero de 2026 la redujo en 100 puntos básicos, hasta 6,5%, en una reunión adicional, luego de que la inflación cerrara 2025 en 3,65%, por debajo de lo esperado.

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Posteriormente, la bajó 75 puntos básicos hasta 5,75%, nivel en el que se mantuvo en las reuniones posteriores, incluida la de agosto.

La inflación de 4,7%

El Índice de Precios del Consumo (IPC) aumentó a 4,7% interanual en setiembre, asociado al incremento de los bienes importados, las frutas, las verduras y los combustibles.

El BCU indicó que no se observan presiones inflacionarias generalizadas y que la inflación de no transables se mantiene estable en los últimos meses. El IPC subyacente, que excluye los componentes más volátiles, se ubicó en 4,51% interanual.

Las expectativas permanecen en torno al objetivo para el horizonte de política monetaria. Los analistas se ubican en 4,55%, los operadores financieros en 4,58% y las empresas en 5%.

El promedio de las encuestas alcanza 4,71%, lo que, según el Comité de Política Monetaria, ratifica la confianza en el régimen de metas de inflación.