La directora general de Salud del Ministerio de Salud Pública (MSP), Fernanda Nozar, afirmó que “el agua es potable y se puede tomar en nuestro país, por suerte, agua de la canilla”.

Un informe de OSE sobre el nivel de trihalometanos (THM) en el agua del sistema metropolitano consignó que algunas muestras superaron el límite establecido. Se trata, según el documento, de “compuestos asociados a la desinfección del agua con cloro” que “se forman cuando el desinfectante reacciona con otros compuestos presentes en el agua”, como materia orgánica o bromuros.

Nozar explicó que se denominan trihalometanos a los múltiples compuestos orgánicos que se generan y que los técnicos estudian en particular para determinar si tienen afectación en la salud humana. “Ninguno de ellos tiene un nivel que supere los umbrales, estamos muy lejos de eso”, aseguró.

La jerarca aseguró que “el agua está absolutamente en rangos normales” y descartó cualquier tipo de alerta o alarma al respecto. Nozar sostuvo que la vigilancia a la calidad del agua se realiza a diario, cuando hace un año atrás el seguimiento se hacía de manera mensual.

Ministra de Salud: “Yo tomo agua de OSE”

“Yo tomo agua de OSE con filtro”, aseguró ayer, jueves, la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, en una rueda de prensa donde informó que su cartera solicitó información por la posible presencia de trihalometanos en el agua de OSE.

A fines del mes de enero varios usuarios se quejaron por el color fuera de lo común en el agua que suministra OSE y la empresa estatal consignó que no implicaba “afectación alguna para la salud”.

Ricardo-Rey-Fernandez

En aquella oportunidad el informe de OSE señaló que el “evento de color aparente” fue provocado por un aumento tanto de materia orgánica y se aumentó “la dosificación de cloro”, con lo que el 27 de enero se detectó un valor máximo de 2,2 en un punto de la red.

El problema del verano

“El agua de la canilla, potable de OSE, se puede tomar”, sostuvo. Nozar indicó que en verano existen múltiples circunstancias, como las lluvias, las temperaturas y las bacterias que circulen, las que determinarán las medidas de desinfección y tratamiento.

“No estamos en un contexto especial, estamos en una circunstancia habitual de todos los veranos”, agregó Nozar.

Días antes, el presidente de OSE, Pablo Ferreri, explicó que “todos los veranos hay eventos vinculados a los trihalometanos” debido a “la combinación de mayores niveles de cloración y las altas temperaturas” y destacó que la zona metropolitana cuenta con un 68% de la capacidad máxima de las reservas de agua.

Ferreri dijo que en este verano se produjo “un evento vinculado al color del agua, lo que llevó a cambios en la pauta de tratamiento para poder tener todos los valores de los parámetros vinculados al mismo dentro de la norma, cosa que logramos”.

Las recomendaciones de la OMS

En ese sentido, el jerarca indicó que la mayor cloración y las altas temperaturas “dieron en algún punto valores de trihalometanos más elevados”.

“Estamos siguiendo en este caso las guías de la Organización Mundial de la Salud que priorizan la desinfección y el tratamiento bacteriológico por sobre un parámetro crónico como es el de los trihalometanos. Esto también está relacionado con un mayor uso del trasvase de aguas abajo, lo que se está llevando a cabo para cuidar las reservas de Paso Severino, dado el déficit hídrico”, dijo Ferreri.