VÍAS NAVEGABLES

No hay moneda de cambio con el Uruguay

El país vecino insinuó erróneamente la posibilidad de canjear la autorización del Canal Magdalena por la aprobación argentina del dragado a 14 metros del acceso al puerto de Montevideo

La voluntad expresada por el Uruguay de alcanzar los 14 metros de profundidad en el acceso al Puerto de Montevideo, está supeditada a la autorización de la delegación argentina en la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP). Desde el año 2013 en las conversaciones bilaterales Uruguay propuso un dragado a 14 metros, pero a la hora de presentar el proyecto, la administración de Tabaré Vázquez informó una profundidad de 13 metros y ésta es la que está autorizada por la comisión binacional.

Frente a este panorama, varios funcionarios uruguayos hicieron declaraciones, las que fueron transcriptas en los principales medios del país vecino respecto a la posibilidad de utilizar una supuesta autorización para el Canal Magdalena como moneda de cambio.

"El Ministerio de Relaciones Exteriores se encuentra atento a la presentación por parte de la Argentina del eventual proyecto de obra del referido Canal Magdalena en lo que respecta al impacto de dicha obra en la navegación o en el régimen del río", señaló la cancillería uruguaya en un comunicado.

Según esta visión, Argentina debería enviar información de impacto ambiental del canal a la delegación uruguaya para su estudio, y hasta que el vecino país no dé su visto bueno no se pueden comenzar las obras. Por eso la intención de las autoridades uruguayas es presentar el proyecto de dragado a 14 metros y que estén a consideración de la CARP al mismo tiempo.

Lo cierto es que el Estudio de Impacto Ambiental, su Evaluación, el Plan de Gestión Ambiental y la Resolución aprobatoria ya fueron realizados en el año 2015 por la entonces Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación. El Uruguay no objetó nada y el 26 de enero de 2016 se le venció el plazo para hacerlo, por lo que quedó aprobado el proyecto del Canal Magdalena. La única obligación que le queda a la Argentina, cuando se esté por iniciar la obra de dragado de apertura, es comunicarlo al Uruguay para que, si lo desea, controle que la obra se ejecute de acuerdo al proyecto presentado, según lo establecido por el artículo 20 del Tratado del Río de la Plata y su Frente Marítimo.

Por lo tanto, Uruguay no tiene en este caso ninguna moneda para intercambiar.

"Siendo de un interés muy especial del Señor Presidente de la República, Dr. Luis Alberto Lacalle Pou, el dragado del canal de acceso del puerto de Montevideo, con una profundidad de 14 metros (que ya manifestó en un pedido de informes que realizó, cuando era diputado, en el año 2013); llama la atención la forma negligente con que han actuado los distintos funcionarios competentes y responsables durante esta administración", señaló Edison González Lapeyre.

El prestigioso jurista, que fue representante del Uruguay ante la OEA, la CARP y la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), destacó además que "cuando ese distinguido diplomático argentino especializado en temas fluviales y marítimos, el Embajador Diego Tettamanti, presidente de la delegación de su país en la CARP, en una nota enviada a su par uruguayo, en forma muy didáctica (para que aprendan, creo), con transcripción de los artículos aplicables del Tratado del Río de la Plata, ha comunicado que la profundidad que se acordó fue de sólo 13 metros y no de 14, han surgido respuestas absurdas; como que el error lo cometió el Ministro Rossi que hizo esa afirmación, como si un tema de tanta trascendencia pudiese fundarse en las manifestaciones de un ministro del gobierno anterior".

González Lapeyre recordó que recientemente, fue invitado por el Ministro de Transporte Luis Alberto Heber a su despacho para hablar de este tema.

"Le llevé copias de todas las actuaciones relativas al trámite que había dado lugar a la consulta sobre el canal de acceso al puerto de Montevideo y de las que resulta lo señalado por el Embajador Tettamanti. Si el suscrito, que sólo puede mencionar viejos pergaminos, lo pudo hacer, ¿por qué no lo hicieron los que tenían la responsabilidad de hacerlo que contaban con multiplicidad de asesores y podían disponer fácilmente de toda la documentación pertinente?", señaló el jurista. 

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Comentarios

  • FJDA

    Francisco Javier de Amorrortu

    14/04/21

    ¿Cómo no habríamos después de 18 años de hacer un balance de lo actuado por constitucionalistas y abogados ambientalistas desde la sanción de la ley Gral del Ambiente a la fecha? En ese balance luce la ausencia completa de mención alguna a las dinámicas de los sistemas ecológicos, a sus capacidades de carga y a sus equilibrios? Par 2º, art 6º y par e) art 2º. Ni siquiera advirtieron la diferencia que en el final del art 34 se señala entre sistemas ecológicos y el ambiente. Queda claro que no son lo mismo. Sin embargo, tampoco mencionaron jamás sus diferencias. ¿Acaso entonces deberían sorprendernos las decenas de crímenes hidrogeológicos (art 200 CPN) y crímenes hidrológicos (art 420 bis del CFPM), que jamás han sido advertidos y por ende, denunciados por parte de ambientalistas y constitucionalistas? Y esos crímenes no son en el Iberá a 1000 Kms de la puerta de casa, sino en las narices y en las tripas de la gran ciudad. Semejante paradoja prueba, que la mayoría de ellos ha estado en la luna mirando mariposas sin advertir, ni hacer recomendación alguna a los que esos crímenes cometían. Ni denuncia, ni recomendaciones. Inocencia absoluta basada en las anteojeras académicas, que desde la física, las ciencias naturales y las sociales, nunca miraron por las dinámicas de los sistemas ecológicos, nunca miraron por las energías del sol alimentando la Vida de las aguas con mil veces más energía que la aplicada a generar verduras. ¿De qué sirve ser constitucionalista si se ignora estos abismos? ¿De qué sirve ser ambientalista si no valoran y respetan el orden con que la propia ley les indica mirar 1º por Natura, y recién en tercer lugar por el ambiente?
    ¿Cómo es posible que se hayan comido crudo el art 12 de esta ley y jamás hayan valorado la importancia de establecer el orden de respètos con que cabe desarrollar los EIA para que no sean meros cantos de sirena, como de hecho lo han sido desde hace 18 años a la fecha. ¿Acaso el histórico fallo en la causa Mendoza, Matanzas Riachuelo sirvió para otra cosa que tener hoy a un condenado al frente del ACUMAR? ¿Acaso sirvió para explicarles a éstos, por qué en febrero del 21012 confesaron que no sabían cómo identificar el pasivo del PISA MR? ¿Alguno de los actores acercó alguna explicación a esta confesión abismadora? ¿Alguno lo ventiló en las audiencias en la CSJ? ¿A qué responde esta falta de pasión, sino a una instalación cómoda de status quo, frente a la ignorancia que a todos alcanza? ¿Quién habría de confesarla? ¿Por qué habrían de quejarse si alguien los apunta incompetentes e inobservantes de esos precisos y escasos artículos, 2º, 6º y 34º, con la concurrencia del 12º, que permitiría a los legisladores reflexionar, para algún día encontrar la punta del ovillo de estos despistes de órdago?
    Si tan solo fueran despistes estas cuestiones merecerían disculpas. Pero en estos EIA del canal Magdalena vemos que los más ilustres constitucionalistas con doctorados en La Sorbona bendicen desde Miami proyectos ultra criminales atentando contra el principal corredor de flujos de todo el estuario y hasta proponen el nombre para un bautismo, que bien merecería llamarse el canal de la Magna Leña. La que los burros acercan al fuego del conocimiento sin jamás pedir una cucarda a cambio. ¿Por qué no propone este constitucionalista cruzar la corriente cálida del Golfo que pasa por entre los cayos de Florida con rellenos como los de la autopista Rosario-Victoria? ¿Se puede ser más bruto, que lo hecho con esta obra? ¿Algún constitucionalista ha dicho media palabra?
    Lo que proponen con esta bruta obranza del canal de la Magna Leña es comparable en miserias. Por eso viene condimentada con mentiras grotescas como las de EIHSA, cantos de sirena como los de Serman y voceros autorizados como el embajador Orduña, que jamás escuchó hablar en su Vida de las dinámicas de los sistemas ecológicos y lo impulsan a comunicar a sus pares uruguayos, mentiras grotescas como si les estuviera leyendo los salmos del rey David. Ni siquiera sospecha lo que implica una ecología de ecosistemas. Tampoco el ilustre constitucionalista de La Sorbona, ni el de la FARN, ni nuestros asombrados jueces, que ningún placer encontrarían en transmitir estas noticias al CONICET y al INA, que han guardado silencio por medio siglo, encontrándose allí la punta del ovillo.
    Empezar por los constitucionalistas parece ser la mas oportuna puerta de entrada a estos despistes centenarios de la mecánica de fluidos.
    Ese corredor de flujos Alflora, del que recién el 15 de Agosto del 2009 un burro diera noticias, es el encargado de llevar nuestras miserias a 4000 Kms de distancia. Mejor es que lo dejen en paz y lo bendigan. Sigan aprovechando el canal de la barra del Indio y amplien el perfil transversal que sigue a la solera
    Ver causa CSJ 794/2020 en Corte Suprema de Justicia de la Nación

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