De la bola loca del loco Gatti a muñecos y bebotes

Roberto Laje empezó a fabricar juguetes en 1983 con su hermano. Hace 12 años, dio un giro al negocio y fundó Le Bebot 

De la bola loca del loco Gatti a muñecos y bebotes

Roberto Laje tenía 28 años cuando, junto a su hermano Carlos, con quien trabajó hasta 1994, empezó a fabricar juguetes. El primero, La bola loca del loco Gatti, fue a pedido de un cliente. Desde ahí, la dupla no paró. Era 1983, un año que no solo daría la bienvenida a la vuelta de la democracia sino que, además, marcaría el inicio de la vida emprendedora de este joven que, por entonces, estudiaba Economía en la Universidad de Buenos Aires. "Nuestra inversión inicial fue insignificante, ya que empezamos muy lentamente y fuimos generando recursos a partir del negocio. Nunca solicitamos préstamos a los bancos; surgimos, nos fuimos sosteniendo y crecimos siempre con recursos generados por el mismo negocio", recuerda Laje.

Sin embargo, con el paso del tiempo, dio un giro de timón. En 2007, con su mujer y tres hijos, creó Le Bebot, una empresa de juguetes especializada en la fabricación de una amplia línea de bebotes y accesorios, destinada a un mercado masivo pero dirigida al segmento ABC1. Un año más tarde, terminaron de hacer la transición que les permitiría dejar de hacer los otros productos que venían desarrollando para concentrarse en los muñecos.

"Le Bebot como proyecto y empresa fue el resultante de mucho analizar y pensar cómo poder reconvertir el negocio y la manera de trabajar, con una protección más sólida que nos sostuviera también en los momentos de inestabilidad y temblor, que cíclicamente ocurren en nuestro país", comparte Laje, al frente de esta compañía familiar que emplea a 25 personas.

Los productos de Le Bebot se comercializan a través de 200 puntos de venta, dos de ellos, locales propios. Uno se encuentra en Quilmes y el otro, en Cariló. Y espera cerrar este año con un crecimiento real del negocio del 15%. "Si bien la Argentina no está pasando por su mejor momento, queremos seguir creciendo a nivel local en paralelo al desarrollo y expansión en países vecinos", dice.

En este sentido, la posibilidad de vender fuera del país se encuentra en análisis. "Estamos trabajando para llevar a otros países no solo nuestra línea de productos, sino también, y sobre todo, la forma en que la comercializamos, el modelo de negocios (ver recuadro). Actualmente, estamos trabajando con Ecuador y analizando Chile, Bolivia y Uruguay", asegura Laje, quien agrega que la matriz directiva de la compañía está hoy en manos de sus hijos. "Ellos se encargan de la dirección general, la producción y desarrollo, y la comercialización, comunicación y marketing".

De cara a los años que vienen, Laje comparte: "Sabemos que para las pymes argentinas es muy difícil pensarnos a medianos y largos plazos pero con la pasión y el disfrute por lo que hacemos como motor y la convicción de que nos queda mucho por hacer, de acá a cinco y diez años veo que seguiremos transitando un crecimiento sostenido, sin dejar de estar atentos a los cambios que se vayan suscitando", concluye.

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