

¿Cómo surge tu interés por el cuidado de la piel desde el interior y qué te llevó a desarrollarlo en Argentina?
Mi interés comenzó durante una especialización en oncología cutánea que realicé en España, donde trataba pacientes con melanoma —y otras patologías cutáneas vinculadas al daño solar— con un extracto natural derivado de un helecho tropical, llamado Polypodium leucotomos que, según investigaciones publicadas, tenía propiedades antioxidantes y antiinflamatorias a nivel sistémico.
A partir de ahí, como especialista en cáncer de piel, empecé a estudiar el tema en profundidad y, de alguna manera, me obsesioné con entender cómo funcionaba esta estrategia de cuidado desde el interior.
Ese fue un momento muy revelador para mí. Recuerdo pensar: “Esto lo tenemos que llevar a Argentina”. Con el tiempo, ese interés se transformó en un proyecto concreto con la llegada de Piel Protec.

¿Qué es Piel Protec?
Piel Protec es un suplemento que forma parte de este nuevo enfoque de cuidado de la piel desde el interior. Está formulado con compuestos antioxidantes y antiinflamatorios que ayudan a mejorar la calidad de la piel, reforzar sus defensas naturales, favorecer la hidratación y elasticidad, y acompañar los procesos de reparación celular frente a distintas agresiones ambientales.
Durante décadas, entendimos a la piel como un órgano que se cuida desde afuera: con cremas, rutinas tópicas y protector solar, que actúa como barrera frente a las agresiones externas, especialmente la radiación ultravioleta. Ese paradigma sigue siendo válido y necesario. Lo que cambia con este nuevo desarrollo es que ahora también podemos actuar desde el interior del organismo, ayudando a reducir procesos como el estrés oxidativo, la inflamación y el daño celular que el sol y otros factores ambientales generan por dentro.

¿Qué ingredientes se utilizan en este tipo de formulaciones?
La fórmula de Piel Protec integra Polypodium leucotomos, licopeno, ácido hialurónico, niacinamida, resveratrol, vitaminas A, C, D3 y E, y té verde. Estos compuestos actúan de forma sinérgica para neutralizar los radicales libres, reducir la inflamación sistémica y favorecer los procesos de regeneración celular.
¿Por qué la dermatología comenzó a interesarse cada vez más en este tipo de estrategias?
Porque hoy sabemos que el daño en la piel es mucho más complejo de lo que se pensaba. No se trata solo de lo que vemos en la superficie. Existen procesos internos como la inflamación crónica, el estrés oxidativo y el daño en el ADN que impactan directamente en la calidad de la piel.
Estos mecanismos están asociados al envejecimiento prematuro, la aparición de arrugas, el melasma y otras manchas de origen solar. Por eso, la dermatología moderna empieza a incorporar un enfoque más integral, que no solo trate la piel desde afuera, sino que también la cuide desde adentro.

¿Este tipo de suplementos reemplaza al cuidado tópico?
No, en absoluto. El cuidado tópico sigue siendo fundamental. El uso de protector solar, una buena rutina de skincare y los tratamientos dermatológicos continúan siendo pilares clave.
Lo que cambia es que ahora entendemos que el abordaje más efectivo es el combinado: trabajar desde afuera y desde adentro para lograr una piel más saludable y resistente.
¿Qué respaldo científico tiene este enfoque?
El uso de activos antioxidantes y antiinflamatorios a nivel sistémico viene siendo estudiado desde hace más de dos décadas en Europa y Estados Unidos. En el caso de Piel Protec, se trata de un desarrollo argentino que se fabrica en Estados Unidos bajo estándares de calidad de la FDA, lo que garantiza procesos de producción controlados y rigurosos.

¿Quiénes pueden beneficiarse especialmente de este tipo de cuidado?
Puede ser especialmente útil para personas con alta exposición solar, deportistas o quienes realizan actividades al aire libre. También para pacientes con antecedentes de daño solar, manchas o cáncer de piel, y para quienes están realizando tratamientos despigmentantes, ya que puede complementar y reforzar sus resultados al actuar sobre los mecanismos que generan las manchas desde el interior.
Cada vez más personas lo incorporan como parte de un enfoque de cuidado integral. Como con cualquier suplemento, por supuesto, lo recomendable es consultarlo con el médico de cabecera o dermatólogo antes de incorporarlo a la rutina.
¿Cómo se trabaja este enfoque en tu práctica médica?
En mi práctica clínica trabajo desde hace años con un enfoque de dermatología preventiva e integral. Desde el Centro Médico de la Piel y a través de mi línea Leisa Skin Science, buscamos integrar diferentes estrategias que permitan cuidar la salud de la piel a largo plazo.
Esto incluye no solo el cuidado externo, sino también herramientas que acompañan el cuidado de la piel desde el interior.

¿Cuál es el cambio de paradigma que propone la dermatología actual?
El gran cambio es pasar de una dermatología reactiva —que actúa cuando el daño ya apareció— a una dermatología preventiva.
Hoy entendemos que la piel no se cuida solo con cremas, sino también a través de lo que sucede dentro del organismo. Incorporar estrategias antioxidantes, antiinflamatorias y de reparación celular desde el interior permite mejorar la calidad de la piel de forma más profunda y sostenida en el tiempo. Una de las características más distintivas de este enfoque es que la acción antioxidante continúa actuando en el organismo incluso después de la exposición solar, extendiendo la protección más allá de lo que el cuidado externo puede alcanzar.
Leisa Molinari (M.N° 116.628). Médica dermatóloga especialista en Cáncer de piel y Cirugía micrográfica de Mohs. Fundadora del Centro Médico de la Piel y desarrolladora de PIEL PROTEC.













