La Secretaría de Comercio negocia, con palo y zanahoria, con las empresas de consumo masivo, los mayoristas y los supermercados un ancla para Precios Justos en este contexto de sequía y corrida cambiaria. Una serie de inspecciones -que probablemente terminarán con multas- se combina con la convalidación de aumentos de hasta 6 puntos por arriba de la pauta del 3,2% mensual en determinados productos y con la búsqueda de acuerdos de dólar agro que funcionen como incentivo a la ampliación del programa de precios.

No es fácil lo que le toca al secretario Matías Tombolini. Los precios acordados se cumplen en supermercados y grandes cadenas, donde las ventas aumentan y la disponibilidad de mercadería se complica. Según fuentes del sector, el abastecimiento cae de manera constante y se ubica en el orden del 25% para los productos con precio congelado y en el 40% para aquellos con aumentos mensuales acordados. La brecha de precios con los comercios de cercanía promedia 30% en productos de consumo masivo.