

La agenda prevista de transporte y servicios para este año hubiera implicado mayor inflación si se aplicaba el cambio en la metodología en la medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que finalmente seguirá con las canastas de consumo de hace más de 20 años y cuya postergación en la implementación generó la salida de Marco Lavagna al frente del Indec.
Con la nueva metodología, el mayor impacto en inflación no se hubiera visto para el dato de enero, sino a partir de febrero y en adelante, por cómo está configurado el calendario de cambio en los subsidios, actualizaciones en el transporte y una modificación del régimen de importación del gas natural licuado (GNL).










