A más de dos décadas de su desembarco en el país, la cadena de farmacias Dr. Ahorro solicitó la apertura de su concurso preventivo ante la Justicia Nacional Comercial, luego de declarar un pasivo total de $ 7333 millones, según surge de la documentación presentada por su razón social, Energía y Vida de Argentina S.A.
La decisión se tomó tras evaluar distintas alternativas para afrontar su situación financiera. En el escrito presentado ante la Justicia antes del inicio de la feria judicial de enero, la empresa informó encontrarse en estado de cesación de pagos y señaló que el concurso preventivo apunta a ordenar su estructura de pasivos, luego de una reducción de su operación y de dificultades para cumplir regularmente con sus obligaciones.
En los últimos meses de 2025, Dr. Ahorro avanzó con el cierre de 11 sucursales y la desvinculación de más de 100 empleados, además de acumular atrasos con proveedores, alquileres y obligaciones fiscales, señaló una fuente cercana a la empresa. La compañía llegó a operar hasta 47 farmacias, entre propias y franquiciadas, distribuidas en la Ciudad de Buenos Aires y distintas provincias.
Los cierres alcanzaron locales ubicados en distintos barrios de la Ciudad de Buenos Aires -Caballito, Villa Devoto, Villa Lugano, Balvanera, Pompeya, Mataderos y Puente Saavedra- y también en el interior del país. En ese proceso, dejaron de operar sucursales en Mendoza, Córdoba (dos locales) y Salta.
Según fuentes del sector, el ajuste se aceleró durante el segundo semestre de 2025. En los meses previos al pedido de concurso, varias sucursales comenzaron a mostrar menor nivel de mercadería, se registraron atrasos en el pago de alquileres y se profundizaron las dificultades para cumplir con proveedores.
De acuerdo con la información publicada en su sitio web, permanecen abiertas algunas sucursales en la Ciudad de Buenos Aires, el Gran Buenos Aires, Catamarca y Mendoza, aunque con una operatoria limitada.
El pedido del concurso
En el pedido de concurso, Energía y Vida de Argentina S.A., razón social de Farmacias Dr. Ahorro, declaró un pasivo total de $ 7333 millones, correspondiente al balance incluido en la presentación judicial.
Dentro de la nómina de acreedores figuran deudas con proveedores del sector farmacéutico y droguerías, entre ellos, Laboratorio Vannier, Savant Pharm, Microsules Argentina, Droguería Generia, Droguería Java, Droguería Latina, Provefarma y Rospaw. A su vez, la empresa informó deudas financieras con Banco Galicia y Banco Santander Argentina, además de obligaciones impagas con ARCA.
En paralelo, en la Central de Deudores del Banco Central figuran cinco cheques rechazados sin fondos por $ 35,7 millones, correspondientes a cuentas vinculadas a la compañía, sin regularizar al momento de la consulta.
El modelo de Dr.Ahorro: productos a bajo precio
La cadena desembarcó en la Argentina en noviembre de 2002. El proyecto estuvo impulsado por el empresario mexicano Xavier González Zirión, vinculado al Grupo Fénix, y se apoyó en la comercialización de medicamentos genéricos a bajo precio.
El desarrollo se dio en paralelo a una disputa con su hermano, Víctor González Torres, también empresario farmacéutico en México y fundador de la cadena Dr. Simi. Ambos se atribuyen la autoría del modelo de farmacias de genéricos con precios bajos, que comenzó a desarrollarse en México a fines de los años ‘90.
Dr. Ahorro fue la primera en ingresar al mercado argentino. En sus primeros años, la cadena logró una rápida expansión y llegó a operar hasta 40 locales, con presencia en la Ciudad de Buenos Aires y en provincias como Salta, Tucumán, Catamarca, Córdoba y Mendoza. Según datos de la propia empresa en ese período, el volumen de ventas rondaba los 11.000 tickets diarios y la dotación superaba los 300 empleados.
En 2004, Dr. Simi desembarcó a la Argentina. La llegada de la cadena de Víctor González Torres derivó en un conflicto judicial por el uso de marca e identidad comercial. Dr. Ahorro presentó una medida cautelar al considerar que la similitud entre ambas denominaciones podía generar confusión entre los consumidores. Como resultado, algunos locales de Dr. Simi debieron tapar temporalmente su imagen comercial en la Ciudad de Buenos Aires.
El modelo de ambas cadenas se basó en farmacias de cercanía, venta de genéricos, descuentos de hasta el 75% y una estructura de costos ajustada. Mientras Dr. Simi operó una red de más de 2000 locales en México, Dr. Ahorro concentró su desarrollo en la Argentina.
Con el paso de los años, la cadena local comenzó a reducir su escala. En su etapa de mayor expansión, llegó a operar hasta 47 farmacias entre propias y franquiciadas. En los últimos meses, la empresa inició un proceso de cierre de sucursales y reducción de personal, que derivó en la presentación del concurso preventivo.














