

La cadena Mega Sports, operada por Sport’s Life, entró formalmente en concurso preventivo después de más de un año de deterioro financiero. La Justicia Comercial N.º 4 abrió el proceso y dispuso que se tramite en conjunto con Carjul, otra sociedad del mismo grupo, al considerar acreditado y razonablemente expuesto el estado de cesación de pagos.
El expediente permite reconstruir una crisis que, según la propia empresa, comenzó antes de la presentación judicial. Sport’s Life ubica el inicio de la cesación de pagos el 18 de mayo de 2025, cuando no pudo afrontar cuotas de planes de facilidades de pago. La compañía identifica obligaciones vinculadas con esos planes por $ 2042 millones y señala que su caída fue uno de los hechos que revelaron la situación de insolvencia.
Tres años de caída del consumo
La explicación que da la empresa para llegar a ese punto está vinculada directamente con el comportamiento del mercado. Sport’s Life sostiene que no se trató de un episodio aislado ni de una gestión empresarial deficiente, sino de una contracción estructural y sostenida de la demanda de indumentaria y calzado deportivo.
Según el análisis presentado ante la Justicia, las ventas anuales medidas en pesos constantes por IPC cayeron 39,5% entre 2023 y 2025. Si se utiliza el índice específico de Prendas y Calzado, que la compañía considera más representativo para su actividad, la baja acumulada fue de 17,1%.
El deterioro, además, se extendió durante varios períodos: las ventas retrocedieron 8,9% en 2024 frente a 2023 y otro 9% en 2025. En los primeros meses de 2026, las caídas interanuales se ubicaron entre 14% y 35,7%, según el mes.

La empresa sostiene que la reducción del volumen no pudo ser compensada por una baja de los costos. Alquileres, salarios, cargas fiscales y precios de proveedores siguieron la evolución de la inflación, mientras que los precios de venta quedaron condicionados por la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores. El resultado, según la presentación, fue un deterioro progresivo de la caja, que llevó primero a la necesidad de endeudarse para sostener el capital de trabajo y luego a la imposibilidad de cumplir con proveedores, locadores y el fisco.
La deuda con ARCA y los embargos
El problema fiscal terminó trasladándose a los tribunales. En agosto, Sport’s Life informó cuatro ejecuciones fiscales de ARCA y una quinta comunicación por un juicio en trámite. El capital reclamado en ese conjunto asciende a $ 1070,9 millones. La compañía aclaró que buena parte de esas obligaciones tiene su origen en la caducidad de los planes de facilidades de pago.
A esto se suma un problema inmediato para la caja. ARCA ya trabó tres embargos por $ 666,5 millones sobre fondos, valores y activos financieros de Sport’s Life en una cuenta del Banco Credicoop. Los montos coinciden con tres de las ejecuciones fiscales detalladas por la empresa.
Las ventas de Mega Sports cayeron hasta 39,5% en términos reales entre 2023 y 2025, según el análisis presentado por la empresa en el expediente concursal
La compañía sostiene que mantener esos fondos inmovilizados compromete la continuidad de la operación y, en particular, el pago de su nómina de 150 empleados, además de alquileres y otras obligaciones posteriores al concurso.
Qué resolvió la Justicia
La apertura del concurso llegó el 18 de septiembre de 2026. El juzgado encuadró el proceso bajo las reglas de los grandes concursos y aceptó la tramitación conjunta con Carjul, que tiene los mismos accionistas y comparte proveedores, dirección estratégica y parte de su estructura operativa con Sport’s Life.
La Justicia también decretó la inhibición general de bienes de la compañía y puso en marcha el proceso de verificación de créditos. Los acreedores tienen tiempo hasta el 23 de febrero de 2027 para presentar sus pedidos de verificación.
En paralelo, la Cámara Comercial ya había concedido una medida cautelar para que Sport’s Life pudiera mantener abierta una cuenta corriente y para que los bancos no informaran al BCRA determinados rechazos de cheques de pago diferido emitidos antes del concurso ni aplicaran las sanciones correspondientes.
El levantamiento de los embargos, en cambio, todavía no está resuelto. El juzgado ordenó dar traslado a ARCA y a la sindicatura antes de tomar una decisión.
Una fuerte reducción de personal
El frente laboral agrega otra dimensión a la crisis. En septiembre, trabajadores de Mega Sports denunciaron despidos y reclamos por indemnizaciones, liquidaciones finales, salarios, aguinaldos y vacaciones. Las primeras versiones indicaban alrededor de 90 la cantidad de desvinculaciones, mientras que otros trabajadores llevaron posteriormente la cifra a 150.
De Belgrano al conurbano
Mega Sports se presenta como una empresa familiar nacida en 1994, con un primer local en Belgrano, y que con el tiempo construyó una red multimarca de indumentaria, calzado y accesorios deportivos con gran presencia en el AMBA. La expansión no se limitó a los tradicionales corredores comerciales porteños: Sport’s Life desarrolló una estrategia muy vinculada con el conurbano y con los grandes puntos de circulación de pasajeros.
En ese recorrido, la cadena combinó locales propios con presencia en centros comerciales y estaciones ferroviarias. Tuvo un local en la estación Once y todavía mantiene activo el de Plaza Constitución, dos de los principales nodos de transporte de la Ciudad, y logró una presencia particularmente relevante en Nine Shopping, en Moreno, donde el local llegó a ser uno de los puntos de venta de mayor éxito de la cadena.
Otro punto emblemático fue Cabildo 1950, en Belgrano. Allí Sport’s Life concentró sus oficinas comerciales y, en la planta baja, funcionó un local de Mega Sports que también operó bajo el formato Factory Deportivo, otra de las marcas de la compañía.
La expansión terminó dando lugar a una red que, según trabajadores, llegó a 53 locales y que hoy se redujo a unos 27, en paralelo con la fuerte reducción de personal que atraviesa la compañía.


















