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Telecom dio un paso clave para cumplir con las condiciones que le impuso el Gobierno para aprobar la compra de Telefónica. La compañía propuso a Metrotel como potencial adquirente de los 6 millones de clientes de telefonía móvil de los que deberá desprenderse y de parte de los usuarios de banda ancha fija incorporados con la operación.

La propuesta todavía debe atravesar el proceso regulatorio. El Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) deberá emitir su opinión y luego la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) analizará si Metrotel reúne las condiciones para convertirse en el nuevo operador de esos clientes. La decisión, por lo tanto, no implica todavía la aprobación del comprador.

Consultadas por El Cronista, las dos empresas evitaron abrir el juego sobre la operación. En Telecom explicaron que el proceso está alcanzado por cláusulas de confidencialidad y que, por ese motivo, no pueden brindar información. Metrotel, en tanto, optó por no hacer comentarios sobre la versión.

La elección tiene un condimento particular. Metrotel es actualmente un jugador concentrado principalmente en el negocio corporativo, la conectividad mayorista y la infraestructura de fibra óptica. No opera hoy una plataforma masiva comparable con Personal, Movistar o Claro. Quedarse con esa cartera significaría, por lo tanto, un cambio de escala y de perfil para la compañía.

Un salto para Metrotel

La empresa pertenece desde 2017 a los fondos Riverwood Capital Partners y Blackstone Tactical Opportunities y cuenta con más de 8000 kilómetros de fibra óptica propia. En 2025 facturó unos u$s 58 millones y para este año proyectaba crecer cerca de 12%, con inversiones por u$s 25 millones destinadas a ampliar y modernizar su infraestructura.

La posibilidad de crecer a partir de la reorganización del mercado, de hecho, ya estaba dentro de sus planes. En febrero, Mariano Campos, CEO de Metrotel, explicó a El Cronista que la compra de Telefónica por Telecom modificaba por completo el tablero competitivo y podía abrir oportunidades para operadores de menor escala.

Metrotel pasaría de un negocio enfocado en empresas e infraestructura a administrar 6 millones de líneas móviles y más de 200.000 accesos de Internet residencial

“Somos una compañía con vocación de crecimiento y con capacidad de financiar ese crecimiento”, afirmó entonces. La empresa, agregó, ya evaluaba adquisiciones, principalmente para ampliar su presencia fuera del AMBA.

“La consolidación del sector probablemente genere activos disponibles. Queremos estar atentos a esas oportunidades”, había anticipado Campos. Hasta entonces, sin embargo, la mirada estaba puesta fundamentalmente en empresas con infraestructura y clientes corporativos. La eventual incorporación de millones de usuarios móviles llevaría esa estrategia varios pasos más allá.

Metrotel también cuenta con antecedentes en infraestructura para servicios residenciales. Aunque su negocio central es B2B, desarrolló redes de fibra al hogar bajo un esquema neutral, que permite que distintos operadores utilicen su infraestructura para llegar a los clientes finales.

Los activos que Telecom debe vender

El Gobierno condicionó en junio la aprobación de la adquisición de Telefónica a un amplio programa de desinversiones. La principal medida obliga a Telecom a transferir 6 millones de líneas móviles a un nuevo competidor. Cuatro millones deberán corresponder al AMBA y los otros dos millones podrán estar distribuidos en el resto del país. Claro quedó expresamente excluida como posible comprador.

La transferencia deberá incluir además infraestructura suficiente para que el nuevo jugador pueda operar. Telecom tendrá que garantizar durante dos años acceso a infraestructura, espectro, sistemas y condiciones de interconexión mientras el adquirente desarrolla su capacidad propia. También deberá devolver 130 MHz de espectro radioeléctrico.

Mariano Campos, CEO de Metrotel, había dicho en febrero que la fusión Telecom-Telefónica iba a abrir oportunidades que su empresa podía aprovecharMARIANO CAMPOS

A eso se suma el negocio de Internet. La compañía deberá desprenderse de unos 211.400 clientes de banda ancha fija en 28 localidades de la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, Mendoza, Neuquén y Río Negro, donde la empresa resultante de la combinación supera los límites de participación fijados por la autoridad.

La designación de un comprador es uno de los pasos centrales del proceso que Telecom comenzó a transitar después de que el Gobierno condicionara la operación. La empresa había considerado inicialmente “excesivas” las exigencias de desinversión, aunque finalmente avanzó con el procedimiento establecido por la ANC.

La aprobación obligó a Telecom a ceder 6 millones de líneas móviles, 130 MHz de espectro y más de 200.000 clientes de banda ancha fija

El movimiento llega, además, inmediatamente después de que Telecom presentara sus resultados del segundo trimestre. La compañía cerró junio con una estructura significativamente mayor por la integración de Telefónica, pero con el perímetro definitivo todavía pendiente de las ventas exigidas por Defensa de la Competencia. Solo en telefonía móvil, Personal terminó el trimestre con 19,4 millones de líneas en la Argentina.