Ayer”, dijo por el lunes, “tuve 12 horas ininterrumpidas de reuniones”. Horacio Marín estaba sobre un breve estrado montado en el centro del Salón Libertador del Sheraton. Sentado, en sillas enfrentadas, lo compartió con Carlos Pascual, senior VP y head de Geopolítica y Asuntos Internacionales de S&P Global.

Era el cierre del “Argentina Market Briefing” que realizó en Buenos Aires la firma organizadora de CERAWeek (cumbre anual de la industria energética global) y el número uno de YPF describía las próximas estaciones de “esa locomotora que pusimos en la dirección correcta y está tomando velocidad”.

En el ‘31, estoy quemado. Tengo nafta calculada hasta ahí. En el ‘32, no me pidan más”, dijo, con visibles rasgos de cansancio sí, pero no de agotamiento. En tal sentido, siguió pisando el acelerador. Y, entre producción propia de 250.000 barriles diarios en diciembre, “un valor superior en 2027″, VMOS exportando crudo, la vuelta del pago de dividendos en 2028 y, sobre todo, su gran obsesión, Argentina LNG, Marín hizo un inesperado anticipo: la intención de que la petrolera, en el marco de su reciente acuerdo con Tesla, convencer a la empresa de Elon Musk de radicar mega data centers en la Argentina.

Hoy mismo, tuvimos una reunión de dos horas”, volvió a citar su activa agenda, “para ver cómo buscarlos, cómo traerlos del norte o cómo hacerlos en la Argentina”.

Ya tenemos data centers chicos, con Claro y Telecom. Esto serían mega data centers. Ahora tenemos la experiencia del LNG para desarrollar esos grandes proyectos”, agregó.

Aclaró que lo que está viendo es cómo transformar la energía que produce YPF en los altos niveles de electricidad que necesitan esos activos tecnológicos para operar.

El tema afloró cuando Pascual -un ex diplomático estadounidense de origen cubano mexicano, que fue embajador en Ucrania con Bill Clinton y en México con Barack Obama- le preguntó por la visita que hizo semanas atrás Marín a la Gigafactory de Tesla en Texas. Volvió con un memorándum de entendimiento para “posibles oportunidades de colaboración, incluyendo el desarrollo de una red de estaciones de carga rápida e infraestructura de almacenamiento de energía”, informó YPF en ese momento.

Marín, con directivos de Tesla

Habrá petróleo y gas por mucho tiempo. Pero, también, habrá autos eléctricos. Y los motores eléctricos son mejores que los de combustión”, le respondió Marín.

Todos sabemos que habrá una transición. Tenemos que empezar a hacer nuevas cosas. Vendemos nafta y diésel. Pero también vamos a vender electricidad en estaciones de servicio. Si somos una empresa centrada en el cliente, nuestros clientes también usan autos eléctricos. Y, gracias a nosotros, los usuarios van a poder ir a Mar del Plata, Córdoba, Mendoza y Chile, en una primera etapa. Y, en una segunda, a Ushuaia y Jujuy”, amplió.

Otra oportunidad de negocios con Tesla, apuntó Marín, son las baterías. “Tenemos una empresa, YPF Luz, con la que ganamos una licitación y estamos instalando baterías en Dock Sud”, comentó, en referencia a la licitación AlmaGBA, por la cual, en noviembre, la empresa de energías renovables -en la que YPF tiene el 50%- se adjudicó 90 megawatts (Mw) de capacidad de almacenamiento, con una inversión de u$s 57 millones, para responder ante los picos de consumo.

Estamos hablando con Tesla para usar las baterías de Tesla con YPF Luz y otros socios”, dijo el CEO de YPF.

La radicación de grandes data centers es una de las inversiones que el Gobierno de Javier Milei confía en atraer con el Súper RIGI, que la semana pasada recibió media sanción de la Cámara de Diputados.

Actualmente, YPF Luz tiene 3,7 gigawatts (Gw) de capacidad instaladda y genera alrededor del 10% de la energía eléctrica de la Argentina. Posee 18 proyectos en operación y construcción, distribuidos en ocho provincias.

El mes pasado, inauguró el Parque Solar El Quemado, en Mendoza. De 305 Mw de capacidad, es el parque fotovoltaico más grande de la Argentina, con el equivalente al 11% de la potencia solar del país. Demandó u$s 211 millones de inversión y es el primer proyecto que comenzó a operar bajo el RIGI.

Actualmente, la mayor inversión en data centers de América latina se está dando en Brasil, con un 34% del total desembolsado en región, develaron expertos de S&P durante el evento de este martes. La segunda plaza es México (16%) y la tercera, Chile (11%).

La Argentina, en cambio, representa sólo el 5%. ¿La razón? Las fuentes de energía, explicaron. La mayoría de los proyectos busca energías limpias -eólica, solar y, sobre todo, hidroeléctrica-, que tienen mayor presencia en las matrices energéticas de los países que encabezan el ranking.