Casi un mes después de haberle anticipado el proyecto a Luis Caputo, la petrolera estadounidense Chevron presentó al RIGI una inversión de u$s 13.800 millones para el desarrollo de su yacimiento El Trapial, en Vaca Muerta.
Así lo confirmaron voceros de la compañía ante la consulta de este diario.
“Chevron Argentina presentó una solicitud bajo el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) para un nuevo proyecto de desarrollo upstream en el área de El Trapial, con una inversión estimada de u$s 13.800 millones, sujeta a la aprobación del Gobierno argentino”, informaron.
“Chevron reconoce los esfuerzos del gobierno argentino por los importantes avances logrados para el desarrollo de los recursos energéticos de Argentina. Marcos como el RIGI, que contribuyen a la previsibilidad regulatoria e incentivan las decisiones de inversión a largo plazo, son pasos clave para la industria energética de la Argentina”, agregaron.
El 6 de mayo, Caputo se había visto en Los Ángeles con Eimear Bonner, CFO global de Chevron, y Laura Lane, directora de Asuntos Corporativos de la casa matriz de la petrolera. Las ejecutivas, en ese momento, le anticiparon que presentarían una inversión “de más de u$s 10.000 millones” al régimen, develó en ese momento el Ministro en su cuenta de X.
Fuentes de la empresa habían comentado allí a El Cronista que ese nuevo y ambicioso desembolso sería en El Trapial, área que Chevron le había comprado a TotalEnergies en 2022. En 2023, activó allí un programa de u$s 300 millones.
Chevron fue la primera majorque hizo foco en Vaca Muerta. También, la que se animó a hacer negocios con la YPF recién expropiada a Repsol por el gobierno de Cristina. En 2012, Ali Moshiri -entonces número uno de Chevron para América latina- y Miguel Galuccio (CEO en ese momento de YPF) firmaron un memorándum de intención por u$s 300 millones, punto de partida para una sociedad más amplia, después, con un proyecto de mayor escala: u$s 1240 millones a 10 años, rubricado en 2013, para el desarrollo del yacimientoLoma Campana.
El marco legal de ese convenio dio lugar a un decreto, primero, y a una ley, después, a los que la industria energética, coloquialmente, identificó con el nombre de la petrolera (“Decreto Chevron”) por algunas de sus condiciones, como la libre disponibilidad de divisas, tanto para importar como para girar utilidades. Curiosamente, en estos días, el Gobierno de Milei envió al Congreso un proyecto para cancelarlo, dado que muchas de esas disposiciones están otorgadas por el RIGI.
Además, la estadounidense tiene participaciones no operadas, del 50%, en otros dos bloques: Loma Campana y Norambuena. La otra mitad de ambas es de YPF.
En los últimos meses, se esperaba que Chevron definiera más inversiones. “Tenemos planes para seguir avanzando en esa zona y seguir invirtiendo a largo plazo”, había dicho en abril su CEO en el país, Ana Simonato, una ejecutiva venezolana muy experimentada en la industria y en la corporación, que asumió la operación local a mediados del año pasado.
“Nuestra estrategia es que somos parte del portafolio global de Chevron y adoptamos las lecciones aprendidas de una manera local y rápida en la Argentina”, agregó en el AmCham Summit. “En cualquier inversión a largo plazo, miramos la previsibilidad, el libre movimiento de capital, la disposición de divisas, el libre mercado (de precios) y, por supuesto, el respeto de los marcos contractuales”, completó.
Precisamente, las “condiciones de superficie” que su jefe global, Mike Wirth, había elogiado 10 días antes de la Administración Milei.
“La geología de Vaca Muerta es excelente. El problema histórico de la Argentina estuvo sobre la superficie: el ambiente de inversión. Hubo rigideces laborales, limitaciones a la importación de equipos y a la exportación de la producción. Pero, con el Presidente Milei, esos obstáculos se están atacando de forma sistemática. Estamos viendo avances reales”, ponderó durante su participación en CERAWeek by S&P, cumbre anual de la industria energética mundial que se desarrolla en Houston.
Una declaración que no pasó por alto. La charla de Wirth es, prácticamente, la que abre el evento: la primera de un CEO -nada menos, que de la mayor petrolera de los Estados Unidos-, apenas después de la apertura que protagonizó el Secretario de Energía de su país, Chris Wright.
“Estamos muy conformes con la geología y esperamos que, con estas mejoras en el entorno, la producción del país siga creciendo”, aseguró Wirth, en relación con sus expectativas con la Argentina ante más de 11.000 participantes de 2350 empresas energéticas de todo el planeta. El CEO ya había hablado positivamente -de sus activos locales y, también, de Milei- en la conferencia de anuncio de resultados hecha a inicios de 2025.
Para la última semana de marzo, cuando se realizó CERAWeek, el Gobierno ya había ampliado al upstream los beneficios del RIGI. Hasta entonces, eran sólo para proyectos de infraestructura. Ahora, en cambio, pueden aplicar inversiones en exploración y producción de hidrocarburos todo proyecto de, al menos, u$s 600 millones en onshore y u$s 200 millones en offshore.
Esto no sólo viabilizó planes: también, los potenció.
Desde su puesta en marcha, ya solicitaron el ingreso al régimen Pampa Energía (u$s 4500 millones), Tecpetrol (u$s 2400 millones) y Pluspetrol (u$s 12.000 millones). Luego lo hiceron YPF, con u$s 25.000 millones para su proyecto LLL Oil (hasta ahora, la inversión de mayor magnitud presentada al RIGI) y GeoPark, con u$s 1000 millones.
La semana pasada, fue el turno de PAE, que solicitó el primer ingreso para un proyecto de hidrocarburos convencionales, es decir, no sólo Vaca Muerta. La empresa de los Bulgheroni invertirá u$s 680 millones para incrementar la producción de petróleo en Cerro Dragón, su yacimiento histórico en Chubut.
La Secretaría de Coordinación de Energía y Minería que encabeza Daniel González espera entre 15 y 20 presentaciones, cada una, para producir de 50.000 a 100.000 barriles diarios, lo que implica “miles de millones de dólares”, según fuentes oficiales.
Entre las empresas que también expresaron su intención de presentar proyectos al régimen están Vista, la petrolera de Galuccio; TanGo Energy (la compañía que encabeza otro ex CEO de YPF, Pablo Iuliano); y Central Puerto, que compró una petrolera (Patagonia Energy) con la que desembarcó en Vaca Muerta.