A pesar de que la low cost nacional lleva 12 días sin realizar vuelos comerciales -desde el 2 de julio- continúa ofreciendo pasajes a través de su página web para viajar en los próximos días. De hecho, si bien la empresa se encontraba operando con un solo avión a comienzos del mes pasado, mantuvo en firme la venta para los 21 destinos que integran su red entre la Argentina, Brasil y Paraguay.
Ahora, según indicó Flybondi a El Cronista, la compañía prevé restablecer con normalidad su operación comercial esta tarde. El plan de la aerolínea es retomar los vuelos con cuatro aviones de los 13 que conforman su flota.
La suspensión de los vuelos se produjo en medio de una profundización de la situación financiera de la compañía. Según publicó La Nación, la empresa habría dejado de operar luego de que YPF interrumpiera el abastecimiento por falta de pago. La petrolera estatal habría decidido cortar el suministro tras el incumplimiento de un plan de pagos acordado con la aerolínea.
Consultada por este medio sobre si se encuentra monitoreando la situación y si evalúa aplicar nuevas sanciones a la compañía, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) respondió que la comercialización de tickets es una decisión empresarial sobre la que el Estado no puede intervenir.
“La venta de pasajes forma parte de la operatoria comercial de una empresa privada. El Estado no puede administrar ni reemplazar las decisiones comerciales de una aerolínea. Lo que sí hace es controlar que opere bajo los estándares de seguridad exigidos, verificar el cumplimiento de sus obligaciones con los pasajeros y aplicar las sanciones previstas por la normativa cuando se detectan incumplimientos”, indicaron desde el organismo.
La autoridad aeronáutica agregó que intensificó la fiscalización sobre la empresa. Según informó, desde diciembre de 2024 realizó 36 inspecciones y auditorías operativas y 17 inspecciones de talleres aeronáuticos. Además, inició 38 actuaciones administrativas, ya aplicó multas y mantiene 22 sumarios en trámite que podrían derivar en nuevas sanciones.
El escenario, sin embargo, ya tuvo impacto en las agencias de viajes. En Despegar, por caso, confirmaron que decidieron dejar de ofrecer vuelos de la compañía como medida preventiva.
“Desde Despegar venimos monitoreando la situación de la compañía durante las últimas semanas y ajustamos el inventario en oferta para evitar cualquier contratiempo en caso de un potencial cese de operaciones”, señaló la empresa.
Por su parte, Almundo confirmó que por el momento no comercializa vuelos de Flybondi. Según explicó la empresa, la decisión se tomó a partir del 11 de junio luego de que la web de la aerolínea presentara inconvenientes operativos. En tanto, Turismocity dejó de mostrar vuelos de la low cost desde fines del año pasado, tras recibir reiteradas quejas de usuarios por cancelaciones y problemas en el servicio.
De la expansión a la mayor crisis
Flybondi inició sus operaciones en la Argentina en 2018 como la primera low cost del país y rápidamente empezó a sumar participación de mercado: en 2025 transportó cerca de 3,1 millones de pasajeros y concentró alrededor del 18% del cabotaje argentino, aunque perdió cuatro puntos frente al año anterior por el deterioro de su operación.
El último año estuvo marcado por cambios en la estructura accionaria y en la conducción de la empresa. El fondo estadounidense Cartesian Capital Group, que había sido uno de sus principales accionistas desde los inicios de la compañía, dejó de ocupar ese lugar y fue reemplazado por COC Global Enterprise, un fondo privado estadounidense, cuyo CEO es Leonardo Scatturice. La firmo llegó para inyectar capital, fortalecer las finanzas de la compañía, mejorar su operación y retomar sus planes de expansión.
De hecho, anunció acuerdos con Boeing y Airbus para incorporar aeronaves nuevas como parte de un plan de expansión valuado en u$s 1700 millones. La iniciativa contemplaba sumar hasta 35 aviones y aumentar la flota un 230% en cuatro años.
Sin embargo, la operación comenzó a mostrar inconvenientes pocos meses después. A fines de 2025 y comienzos de este año, la ANAC labró actas de infracción por cancelaciones y reprogramaciones sin aviso previo.
En paralelo, Flybondi atravesó cambios en su management. Mauricio Sana, quien había liderado la compañía como CEO durante su etapa de expansión, dejó el cargo y fue sucedido por Paz Lovisolo. La ejecutiva asumió en febrero de este año, pero permaneció menos de cuatro meses al frente de la aerolínea antes de su salida, en medio de la profundización de la crisis operativa.
Hoy, Flybondi tiene 11 aeronaves fuera de servicio. Según informó la agencia Noticias Argentinas a comienzos de junio, dos aviones fueron enviados a México para realizar tareas de mantenimiento mayor, pero no pudieron regresar al país debido a deudas que rondarían los u$s 5,5 millones.
De acuerdo con datos de la consultora Adventus, entre el 1 de junio de 2025 y el 31 de mayo de este año la compañía canceló más de 2500 vuelos. La cifra afectó a más de 350.000 pasajeros.