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Fénix: cómo es el proyecto de gas off shore de Tierra del Fuego que resurgió de sus cenizas

El proyecto Fénix ya está en marcha. Será una inversión de más de u$s 700 millones y promete extraer el equivalente al 10% de la producción actual de gas de la Argentina. Qué ventajas tiene sobre Vaca Muerta. Por qué se destrabó, después de años de espera

En agosto, la producción de gas de la Argentina alcanzó los 141 millones de metros cúbicos (m3) aproximados por día, informó la Secretaría de Energía de la Nación. El volumen fue 5% superior al del mismo mes de 2021. De ese flujo, 80,2 millones de m3 (56,9%) fueron gas no convencional, 18% más que un año antes y su nivel históricamente más alto, celebró la cartera que encabeza Flavia Royón.

Los números son descriptivos de lo que ya significa Vaca Muerta, exclusiva usina de gas no convencional, en la generación de un fluido que, pese a su creciente volumen de producción, todavía, no alcanza para satisfacer la demanda doméstica; menos si, además, también se piensa en exportaciones.

Las cifras también sirven para dimensionar el impacto de una noticia de las últimas semanas. Una confirmación que floreció pocos días antes de la primavera, luego de un otoño de años: la puesta en marcha de Fénix, ambicioso proyecto de gas off shore frente a las costas de Tierra del Fuego. Una inversión de más u$s 700 millones por parte de un consorcio que opera la francesa TotalEnergies (37%,5) y en el que también participan la alemana Wintershall Dea (37,5%) y Pan American Energy (25%), el grupo sociedad entre Bridas -buque insignia de la familia Bulgheroni, en sociedad con la china Cnooc- y la británica BP.

Fénix proveerá 10 millones de m3 diarios de gas natural, equivalentes al 12,5% de lo que aportó Vaca Muerta en agosto y por encima del 8% de la producción total de gas natural que el país promedió en 2021 (124 millones de m3 diarios). Con una particularidad: ese es el flujo de gas que se obtendrá de inmediato, apenas días después del inicio de producción de la plataforma. Consiste en una diferencia sustancial, por caso, con el gas que se extrae de la formación no convencional neuquina, donde los volumenes son gradualmente incrementales, a medida que se van ramificando -y perforando- pozos.

"En un desarrollo off shore, uno pone en producción 10 millones de m3 de un día para el otro. En Vaca Muerta, hay que perforar pozos y cada uno aporta 300 millones, 400 millones... Se necesita mucho esfuerzo y se logra con un ramp-up gradual. Acá, en cambio, el despegue es muy importante", explicó Javier Rielo, director general de TotalEnergies para el Cono Sur, en una entrevista para la sección Palabra de CEO de El Cronista.

Ubicado 60 kilómetros frente a la costa de Tierra del Fuego, el desarrollo de Fénix comprenderá la perforación de tres pozos horizontales desde una nueva plataforma automatizada en el mar, donde la profundidad de agua es de 70 metros. La plataforma tendrá 120 metros de altitud. El gas producido será transportado a través de un nuevo gasoducto de 35 kilómetros hasta la plataforma Véga Pleyade, también operada por TotalEnergies, y procesado en tierra en las instalaciones de Río Cullen y Cañadón Alfa, también bajo operación de la francesa. A la semana del start-up, ya fluirá directamente todo el flujo esperado -equivalente a 70.000 barriles de petróleo por día- al gasoducto San Martín. Los 10 millones de m3 diarios es el mínimo asegurado, anticipó Rielo en esa entrevista. "Veremos cómo se comporta el reservorio. Si es más, sería bueno. Que dé menos es difícil", aseguró.

Develó que el inicio de producción, previsto para inicios de 2025, podría adelantarse a fines de 2024. Los contratistas principales ya están trabajando con esa meta. La italiana Rosetti está haciendo la plataforma en su fábrica de Ravenna. Luego, las transportará la neerlandesa Heerema. La instalación y la conexión del caño de 35 kilómetros con el ducto de evacuación de producción de Vega Pléyade estará a cargo de la italiana Saipem. Los tubos de 24 pulgadas serán de la griega CPW. Los de 4', de Tenaris.

TotalEnergies, Wintershall Dea y PAE anunciaron la decisión final de inversión el 19 de septiembre. Un mes antes, las empresas firmaron con Nación la reincoporación de la actividad petrolera al régimen de Tierra del Fuego. Fue clave para que el proyecto, que acumulaba cuatro años de espera, se reactivara. No consistió en la única palanca que lo destrabó. En abril, el Gobierno había extendido 10 años, al 30 de abril de 2041, la concesión de la Cuenca Marina Austral 1 (CMA-1), compuesta por los lotes Argo, Aries, Carina, Orión, Orión Norte, Orión Oeste, Vega Pléyade y Fénix.

Total Austral -filial argentina de TotalEnergies- es el mayor productor privado de gas del país, con una participación del 25%. Con 44 años de presencia, inició la explotación off shore de hidrocarburos frente a Tierra del Fuego en 1989. Su primer yacimiento fue Hidra: dos pozos, ambos de petróleo. Luego, fue el turno de los gasíferos: Carina, Aries y Vega Pléyade. "Empezamos a explorar el Mar Argentino en 1978. Hicimos muchos descubrimientos: 45 pozos con tasas de éxito muy importantes. Definimos el desarrollo secuencial de todo eso. Fénix se incorpora dentro de ese complejo", explicó Rielo.

En esa secuencia, las primeras tareas sobre Fénix comenzaron luego de Vega Pléyade, inaugurado en febrero de 2016. A la incertidumbre financiera en la que la Argentina ingresó en 2018, se sumó el colapso de precios que la industria petrolera global sufrió a inicios de 2020. Poco después, la pandemia le sumó combustible al fuego que ya consumía los fundamentals económicos del proyecto: en abril de 2020, el barril de petróleo llegó a valer cerca de u$s 1,50.

"Todo esto nos permitió revisar, hacer una reingeniería. En el original, que estaba casi para lanzarse, la plataforma de Fénix iba directamente conectada al on shore con 65 kilómetros de línea submarina. Tratamos de ver cómo podíamos reducir costos y optimizar con lo que ya teníamos produciendo y desarrollado en nuestro consorcio. Así, definimos que la conexión fuese a Vega Pléyade. Finalmente, pudimos reducir un 20% el capex", explicó Rielo.

"Todo eso lleva tiempo", justificó. La recuperación de precios también recompuso la ecuación. Y no sólo de los internacionales. El Plan Gas le devolvió sentido económico pero, fundamentalmente, un sendero de estabilidad. "Pero eso no era suficinete. Tuvimos que discutir la reinstauración del cuadro fiscal que siempre tuvimos en Tierra del Fuego", se refirió el ejecutivo al acta acuerdo que firmó con Sergio Massa y Darío Martínez (todavía, Secretario de Energía) a inicios de agosto y gracias al cual Fénix renació de sus cenizas.

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