En los últimos cinco años, las startups argentinas levantaron más de u$s 2500 millones en capital privado local e internacional. Solo en 2024, el ecosistema recibió u$s 412 millones y la cifra será similar este año, traccionada por Vercel, Ualá, Mendel, Lemon, y unas 10 empresas más. Y es que, después de Brasil, la Argentina es el país con más unicornios de la región.
Ahora, luego de casi dos años desde la asunción del nuevo gobierno, que trajo aparejados una serie de extensos y profundos cambios regulatorios, a la que se sumó el respaldo de Donald Trump, se empieza a percibir el interés de los inversores que, nuevamente, “miran a la Argentina”, tal como apunta Mariano Mayer.
“Argentina empieza a tomar color como mercado”, dice Mayer, quien tuvo su paso por la función pública -fue secretario de Emprendedores y Pymes durante el gobierno de Mauricio Macri- y hoy es presidente de la Asociación de Capital Privado, Emprendedor y Semilla de Argentina (Arcap), y managing partner del fondo de venture capital Newtopia VC.
“Ahora hay menos fricciones para operar”, apunta. “El país, como destino de inversiones se empieza a posicionar de manera concreta”, asegura.
-¿Cómo ve el ecosistema emprendedor argentino?
Lo veo en un momento súper interesante. Por un lado, el talento sigue vigente con nuevas camadas de emprendedores que hoy conviven con empresas tan significativas como Mercado Libre. Por otro lado, las grandes compañías, a pesar de estar en un entorno desafiante, están consiguiendo inversión y expandiéndose. Pero, además, Argentina empieza a tomar color, no sólo como fuente de talento, sino como mercado. El país, como destino de inversiones, se empieza a posicionar de manera concreta. Todas las semanas están viniendo inversores de afuera para ver qué está pasando en Argentina, en todos los sectores. Los emprendedores argentinos, hasta hace no mucho tiempo, cuando querían expandirse o levantar capital, corrían con desventaja ante emprendedores que eran del mismo nivel, pero de otros países. Ahora, de a poco, la situación se va igualando y empiezan a tomar mucho más en serio los números que consiguen esos emprendedores en Argentina.
-¿Y cuál es la opinión que se llevan los inversores de la Argentina?
Les parece muy interesante lo que está pasando en lo que respecta a la desregulación, al rumbo económico que está tomando el país. Eso les parece muy atractivo. La respuesta es positiva.
-¿Cuáles son estos cambios que se están implementando que hicieron que Argentina empiece a ‘tomar color como mercado’?
Estabilización macroeconómica, control de la inflación, desregulación, inserción en los mercados, el apoyo de Estados Unidos que va validando a Argentina como destino de inversiones. A eso se le suman las inversiones que empiezan a concretarse en minería, en energía y en agro, o en algunos casos paradigmáticos, como lo es OpenAI. En definitiva, el rumbo económico.
-¿Cuáles son los desafíos que todavía enfrentan los emprendedores en la Argentina?
Todavía hay camino para recorrer en materia de desregulación y baja de impuestos. Por otro lado, hay que seguir construyendo confianza; no es algo que se hace de un día para el otro. Muchos inversores empiezan a mirar lo que está pasando acá; pero una cosa es prestar más atención, y otra cosa es concretar. Se ha iniciado un camino, pero falta todavía.
-¿Hoy estamos en la primera etapa?
Sin lugar a dudas estamos en una etapa inicial. Pero depende de los sectores; algunos van un poco más rápido que otros. Una cosa es invertir u$s 500.000 en una startup argentina, otra cosa es invertir u$s 3000 millones en un proyecto de infraestructura. No son decisiones que se toman de un día para el otro. A algunos inversores les alcanza con lo que han hecho hasta ahora, otros estaban esperando la elección de medio término para avanzar, otros esperarán un poco a ver si este rumbo se consolida con las próximas elecciones presidenciales. Depende de la toma de decisiones de cada compañía, de los sectores y de los montos involucrados.
-¿Qué empresas miran y qué analizan en Newtopia VC antes de invertir en una startup?
Invertimos en emprendedores de etapa muy temprana, en fase pre-semilla y a veces en estadios semilla. Lo hacemos en emprendedores de América latina que estén buscando transformar cadenas de valor, resolver problemáticas regionales o globales, y que tengan la vocación de expandirse. En ese sentido, buscamos talento en toda la región.
-¿Se enfocan en algún sector o industria en particular?
No, somos agnósticos de sectores. Invertimos en 80 compañías de toda América latina.
-¿Qué tipo de montos manejan?
Hacemos una primera inversión entre u$s 100.000 y u$s 500.000 dependiendo de la startup. Después podemos hacer follow-on, es decir, invertir un poco más a medida que vayan avanzando, con montos de dos a tres millones de dólares.
-¿Cuánto invirtieron este año?
En 2025 hicimos nueve inversiones por un total de u$s 7 millones. Entre ellas a Shorta, la nueva compañía de Tomas Escobar; a Volt, la nueva startup de Miguel Morkin, y a Nexa Finance de Brasil.
-¿Cómo está terminando la industria este año y cuáles son las proyecciones para el año que viene?
En América latina, si bien la inversión de venture capital creció, todavía la inversión es comparativamente baja con la que podría haber realmente. Todavía falta recorrer mucho camino en lo que es acceso a financiamiento de startups. Parte de lo que hacemos en Arcap es lograr que haya cada vez más y mejores fondos, para que puedan conseguir inversores que les interese hacerlo en Argentina. El venture capital en el país todavía es incipiente y tiene mucho por crecer; se trata de un ecosistema que, en el mundo, sigue en transición, acomodándose después de la corrección de los mercados. Somos conscientes de la realidad y de que la mano está dura para muchos fondos y emprendedores, pero a pesar de esto estamos muy entusiasmados con el futuro. Vemos cómo Argentina volvió a ser parte de las conversaciones a nivel mundial y cómo las nuevas camadas de emprendedores están trayendo proyectos increíbles y casos de uso bien concretos con predominancia de inteligencia artificial para transformar los sectores.













