A un año de haberse presentado en concurso preventivo, Agrofina, la controlada de Los Grobo Agropecuaria, avanza en un proceso de readecuación de su estructura y de su modelo de negocios con el objetivo de estabilizar su operación y encaminar la recuperación de la compañía.
“Hemos readecuado la compañía al modelo actual, lo que nos permitió tener una estructura mucho más liviana y acorde a un negocio que, hace un año, operaba con un nivel de facturación muy por debajo del histórico”, dijeron fuentes cercanas de la compañía a El Cronista.
El plan, indicaron, se apoya en tres pilares: reducir costos, asegurarse el abastecimiento de las materias primas y la producción local, y aumentar tanto su volumen de ventas como su nivel de facturación para que el negocio vuelva a ser rentable.
Debido a que la empresa entró en concurso preventivo, el abastecimiento de materias primas por parte de sus proveedores históricos quedó suspendido, lo que obligó a la compañía a salir en busca de nuevos socios comerciales para no interrumpir la producción. Ese proceso, aseguraron, permitió mantener operativa la red comercial y sostener un nivel de facturación cercano a los u$s 45 millones.
Además, la empresa inició un proceso de reducción de gastos. En términos concretos, disminuyó su plantel de 228 empleados (en 2024) a 135 en la actualidad, y reestructuró su portafolio para concentrarse en los productos de mayor rentabilidad. Esto implicó -debido a un menor volumen productivo- que la compañía dejara de tercerizar parte de sus procesos y comenzara a procesar la totalidad de materias primas en su planta de Zárate.
Con esta batería de decisiones, la empresa redujo alrededor de un 40% sus gastos fijos.
En tal sentido, la compañía proyecta finalizar su ejercicio fiscal del año que viene (que comprende de julio a junio) con una facturación de alrededor de u$s 50 millones, un crecimiento del 15 por ciento.
“Ese nivel de facturación, sumado a la readecuación de la estructura que viene implementando la compañía, permite tener un Ebitda positivo. En la situación en la cual está la empresa es un punto muy importante porque le permite mantener su nivel de actividad y avanzar en el proceso concursal”, explicaron.
Con una deuda que ronda los u$s 130 millones, Agrofina también avanzó en la separación operativa de su controlante, una decisión que le permite definir un plan de salida del concurso preventivo distinto al que eventualmente pueda adoptar Los Grobo Agropecuaria.
Esto significa, puntualmente, que cada empresa podrá definir su propio camino para resolver la reestructuración financiera, ya sea a través del ingreso de un nuevo inversor, una capitalización por parte de los accionistas actuales o incluso una eventual venta de la compañía.
“Probablemente las compañías, en algún momento, se decidan o capitalizar o ser vendidas, y en ese sentido una puede tomar un camino y la otra uno diferente. Está abierta la posibilidad para ambas empresas”, apuntaron.
De hecho, enmarcado en este proceso, Segundo Goyeneche Grobocopatel dejó su cargo como director titular y vicepresidente de Agrofina, según se comunicó a la Comisión Nacional de Valores (CNV) el miércoles pasado.
“La compañía supo tener una estructura corporativa en la cual se manejaban las dos compañías como si fuesen una sola. Hoy, las firmas, al haber presentado concursos por separados, se manejan totalmente distintas y cada una tiene su propio criterio de decisión. Actualmente cada una tiene sus estrategias propias”, dijeron.
Tanto Los Grobo como Agrofina entraron en concurso preventivo en febrero del año pasado. Según explicaron en la presentación de su balance, confluyeron dos factores principales. Por un lado, las condiciones macroeconómicas -inflación alta, atraso cambiario, la devaluación posterior al cambio de gobierno y la caída de la demanda en un contexto recesivo- afectaron de forma directa su flujo de fondos. Por otro, la sequía histórica de la campaña 22/23 provocó una caída del 40% en la producción, en un momento en el que además retrocedían los precios internacionales de los granos y aumentaban los costos de los insumos agrícolas.














