En esta noticia

El año comenzó con buenas noticias para Sinergium Biotech. La compañía de capitales nacionales, parte del Grupo Insud de Hugo Sigman, cerró un acuerdo junto con la multinacional Seqirus y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para producir y proveer la vacuna antigripal estacional que se distribuye a los países de la región a través del Fondo Rotatorio del organismo. El convenio implica inversiones por más de u$s 35 millones para Sinergium, para la transferencia de tecnología (u$s 10 millones junto a CSL Seqirus) y para ampliar la capacidad productiva en su planta de Garin.

Alejandro Gil, CEO de Sinergium Biotech, explica el impacto de este acuerdo y del último con Pfizer, también para abastecer de vacunas a la región. “Con estos acuerdos habrá u$s 250 millones de exportaciones adicionales en vacunas y la Argentina se encamina a convertirse en un actor clave en el mercado regional, un polo de producción farmacéutica”, dijo. Agregó que esa posición abre además la puerta a nuevas inversiones.

Entrevista a Alejandro Gil, CEO de Sinergium Biotech

-Recibieron la visita del director de la OPS. ¿Cuál fue el objetivo?

Recibimos al doctor Jarbas Barbosa, director general de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Eva Yoris, la representante local de la OPS en la Argentina, y Santiago Cornejo, director de los fondos rotatorios de la OPS. El objetivo de la visita tuvo dos puntos principales. Uno fue anunciar el acuerdo que se hizo entre OPS, Seqirus y Sinergium para la provisión de la vacuna antigripal para la región de las Américas a través del fondo rotatorio de OPS. El acuerdo es a largo plazo y cubrirá la provisión del 50% de esa demanda. Esto implica que vamos a abastecer a varios países de América Latina, además de Argentina, que también se va a proveer de vacuna antigripal de producción conjunta de Seqirus y Sinergium Biotech en nuestra planta de Garín.

Este acuerdo implica una inversión muy importante, de más de u$s 35 millones para el proyecto, que involucra la transferencia de tecnología de la vacuna antigripal en base a cultivo celular y además la inversión en una nueva línea de viales en nuestra planta, para poder producir no solo en jeringa prellenada sino también en viales para toda la región de las Américas.

-¿Esa nueva línea también se puede usar para acuerdos con otros laboratorios y producción propia?

Sí. Nos permite tener disponibilidad para producir vacunas en viales y sumar hasta 400 millones de dosis adicionales.

-¿Cómo los posiciones luego de haber firmado otro importante acuerdo con Pfizer?

Con este acuerdo que acabamos de firmar por la vacuna antigripal con OPS y el acuerdo que se firmó en enero de 2025 con Pfizer para la provisión de la vacuna antineumocócica 20-valente a toda la región de las Américas, la Argentina genera una capacidad de exportación anual del orden de los u$s 250 millones.

-¿Con perspectiva de crecer?

Claro. Esa es la foto de hoy. A medida que se incorporen otros países o aumente la demanda, la producción va a salir desde la Argentina y puede crecer también el volumen de exportaciones. Con este volumen de exportaciones, la Argentina se transforma en un actor principal en el mercado de vacunas de la región de las Américas.

-¿Antes de estos acuerdos quién abastecía a la región?

En América Latina no había un hub de producción. El fondo rotatorio compraba las vacunas a distintos laboratorios de Asia, Europa o Estados Unidos.

-¿Implica una sustitución de importaciones?

No exactamente. Argentina ya se estaba proveyendo de estas vacunas, pero sí implica la generación de una demanda intrarregional abastecida por producción regional. En el caso de la vacuna antigripal, el 50% de la demanda de la región se va a producir desde Argentina. Y en el caso de la vacuna antineumocócica 20-valente, el 100% de la provisión para los países de la región se va a producir con Pfizer desde Argentina.

-¿Qué otros proyectos tiene para este año?

Justamente en la visita, Barbosa también vino a ver cómo está avanzando la construcción de la planta donde estamos desarrollando la plataforma de ARN mensajero para la producción de antígenos para vacunas. Él había estado hace dos años y ahora volvió a ver el avance de la construcción. La planta va a estar lista entre junio y julio de este año. Argentina y Sinergium fueron seleccionados en 2021 por la Organización Mundial de la Salud para recibir la transferencia de tecnología para la plataforma de producción de ARN mensajero. Hubo 16 países en el mundo que recibieron esta transferencia. La construcción de esta planta tiene que ver con ese acuerdo. Y Barbosa manifestó que Argentina, con Sinergium Biotech, está liderando este proyecto y es el país más avanzado entre esos 16.

-¿Cómo llegó Sinergium a este nivel en tan poco tiempo?

Sinergium nació en 2009, con la pandemia de gripe de ese año. Argentina no tuvo provisión en tiempo y forma de vacunas y eso provocó más de 650 muertes. Entonces se generó un consorcio entre Novartis que era el segundo productor en ese momento de vacuna antigripal, Elea y Biogénesis Bagó. Presentamos una iniciativa privada al Ministerio de Salud para construir una planta y proveer la vacuna antigripal. En 2010 empezó la construcción de la planta, que se inauguró el 12 de diciembre de 2012. Novartis vendió su participación en la producción de vacunas antigripales y esa unidad la compró CSL, de Australia. Pero la planta no es de la multinacional: es 100% de Sinergium Biotech, una empresa de capitales argentinos. Tenemos sociedades con Pfizer, que nos provee el antígeno para producir Prevenar 20; con Seqirus, que nos provee el antígeno para producir la vacuna antigripal; y también producimos la vacuna de HPV con Merck y biofarmacéuticos con Mabxience.

-¿Cómo se financiaron?

Es importante destacar que es capital 100% argentino y todas las inversiones que se hicieron en esta planta fueron 100% privadas y a riesgo privado.

-¿Sin financiamiento estatal ni internacional?

Exacto. Sin financiamiento estatal ni de organismos internacionales.

-¿Cómo se piensa una inversión de este tipo en la Argentina actual?

Son inversiones de largo plazo, no se puede mirar los vaivenes del corto plazo para tomar estas decisiones. El acuerdo con OPS por ejemplo, es por diez años y la transferencia de tecnología de una vacuna lleva entre dos y tres años. Cuando hacemos una inversión es porque estamos proyectando a diez o quince años. La planta de Sinergium ya lleva más de u$s 110 millones de inversión desde que empezó a construirse. En ese ciclo hubo momentos buenos y malos, pero siempre hay que mirar el largo plazo.

-¿Por qué las grandes multinacionales y organismos internacionales los elijen para estos grandes proyectos?

Nuestra reputación se construyó invirtiendo en infraestructura, equipamiento y recursos humanos, y trabajando con empresas multinacionales que nos transfirieron tecnología y tuvimos resultados de primer nivel. Hoy tenemos una planta con tecnología de punta y con capacidad para abastecer una futura demanda regional frente a pandemias. En la región existen plantas en México, Brasil y Argentina, pero nosotros tenemos 15 años de historia produciendo vacunas con un nivel tecnológico de excelencia. Eso hizo que cuando buscan dónde producir para fortalecer la producción regional, Sinergium surge como una empresa líder.

-¿Qué perspectivas tienen para este año?

Este año y los próximos cuatro van a ser de altísimo crecimiento. Estamos incorporando un volumen que multiplica por tres o por cuatro lo que veníamos produciendo, porque vamos a abastecer a toda la región de las Américas a través del fondo rotatorio de OPS.

-¿Implica más contratación de personal?

Sí. Este año incorporamos más de 100 personas al staff de la planta. Hoy Sinergium tiene alrededor de 330 empleados directos.

-¿Se consigue ese capital humano en la Argentina?

Trabajamos mucho en capacitación. Creo que ese fue uno de los factores claves para aplicar esta tecnología en el país. En la Argentina hay muy buen recurso humano en biología y ciencias relacionadas.

-¿Producir las vacunas en el país genera precios más convenientes?

En el caso del fondo rotatorio, la ventaja es que se junta la demanda de todos los países de la región. Eso genera un volumen muy grande y permite obtener el mejor precio posible para las vacunas. Eso mejora el acceso a la salud de toda la población de las Américas.

-¿Quién paga esas vacunas?

Los países, a través de sus ministerios de Salud, le pagan al fondo rotatorio. En la región de las Américas el 90% de la demanda de vacunas es del mercado público. El mercado privado es muy pequeño.

-¿Cómo impacta la discusión que hay hoy sobre las patentes?

En nuestro caso no afecta estos acuerdos. Son convenios con empresas multinacionales que implican transferencia de tecnología.

-¿Qué necesita la Argentina para que más empresas del sector crezcan?

Estos proyectos no son producto de la casualidad. Son resultado de muchos años de trabajo buscando excelencia e invirtiendo en tecnología. La Argentina tiene una industria farmacéutica local que ha invertido mucho en investigación, desarrollo y capacidad productiva. Hay enormes posibilidades de que el país se transforme en un exportador relevante de productos farmacéuticos. Lo que se necesita es previsibilidad económica que permita proyectar a largo plazo, porque son proyectos que demandan inversiones muy grandes. Previsibilidad en toda la economía, seguridad jurídica, acceso al financiamiento, estabilidad macroeconómica. Todo lo que permita invertir pensando en el futuro y generar crecimiento.