Palabra de CEO

De Batakis a su preocupación por la inflación: qué ve el CEO de la Big Four que creció más de 50% en la crisis

Para Néstor García, presidente y CEO de KPMG, esperar cambios de un día para el otro en la economía sería "pedir un imposible". Por qué cree que los anuncios de Silvina Batakis "van en la dirección correcta" y por qué será clave lo que ocurra con la inflación después del índice de julio

Aunque formalmente será recién a partir del 1º de octubre, los socios de KPMG Argentina ya reeligieron a Néstor García para que esté al frente de la Big Four en los próximos cuatro años. "Dos años y medio estuvieron marcados por la pandemia. Igual fueron muy buenos: crecimos en facturación y en número de gente: de 970 a 1470 personas", dice sobre lo que pasó. "Siempre tengo esperanza de que todo va a mejorar. Soy optimista", aventura sobre lo que viene.

¿Cómo observa al país?

Las medidas que se anunciaron recientemente van en el sentido que se esperaba: tasa de interés positiva, cumplimiento del acuerdo con el FMI, la reducción del déficit fiscal, que es un tema fundamental y, también, es parte de lo que genera la inflación... No son problemas de un solo gobierno. Hace un tiempo que la Argentina tiene que estabilizar sus principales variables macro para tener un horizonte más previsible. En un ambiente de negocios, es fundamental la seguridad jurídica. Y, a eso, lo veo con preocupación en muchos empresarios.

¿Por qué?

Es fundamental contar con reglas de juego claras y que perduren en el tiempo. Si bien es algo que llevará más de un gobierno, este sería un momento interesante para que haya acuerdos y uno sepa a qué reglas atenerse. Es el tema fundamental para hacer negocios y recibir nuevas inversiones.

¿Por qué dice que sería un momento interesante?

Hoy, que afuera tienen una inflación del 7% anual, te entienden un poco más. No sé si todo pero te entienden. Estoy seguro de que, si uno establece reglas claras, que se mantienen en el tiempo, uno sabe a qué está jugando. Cuando se empieza a modificar, se hace muy complicado. La Argentina tiene una oportunidad importante: el mundo demanda alimentos y energía, que es lo que tenemos. También somos competitivos en lo que es Economía del Conocimiento. Tenemos capacidad para generar divisas. Lo importante es la seguridad jurídica.

¿Por eso los anuncios de Batakis no tuvieron un impacto positivo en los mercados?

Batakis hizo anuncios. Veremos qué pasa. Por lo menos, fueron en línea con lo que uno espera. Pero nada será de un día para el otro. Sería pedir un imposible. En cambio, si uno ve que se va haciendo el camino, las expectativas empiezan a ser otras. Cuando uno ve algo que mejora, el ánimo cambia.

Las Big Four son termómetros de lo que le pasa a sus clientes. ¿Qué percibe en las empresas?

Las empresas no están con miedo. Gestionan el día a día, viendo cómo se puede ir saliendo, de a poco, de la situación en la cual están. Sí hubo incertidumbre ese fin de semana (N.d.R.: el de la renuncia de Martín Guzmán). Pero la expectativa es ir mejorando poco a poco.

¿Los controles (de precios, de cambios) son contradictorios con seguridad jurídica?

Hay un montón de cosas por trabajar. La seguridad jurídica también es no cambiar las reglas. Lleva tiempo. Cuando el inversor externo y, también, las empresas que están en la Argentina ven que las cosas se mantienen es cuando se va creando confianza.

¿Le preocupa que la inflación haya acumulado más de 36% en el primer semestre?

Siempre me preocupó la inflación. Sobre todo, cuando se empieza con una expectativa y termina siendo más altas. Estoy preocupado por la dinámica. La de julio será más alta. La clave será después: si se logra reencauzar e ir a la baja. Su uno ve que baja de a poco, aunque sean todavía índices altos, ya es otra cosa. Va tranquilizándose.

En este escenario, ¿cuál será el foco de KPMG?

Esperamos seguir creciendo y hacerlo de manera sustentable. Con foco en temas de ESG, tanto en servicios de consultoría como de impuestos, legales y auditoría. También seguiremos profundizando el proceso de incorporación tecnológica para ayudar a nuestros clientes. Nunca es bueno quedarse quieto. Siempre hay que estar evolucionando. Innovación constante.

¿Son las mismas prácticas que sostuvieron la facturación durante la pandemia?

Crecimos en muchas áreas por todo lo que nos pudimos transformar ya desde la pre-pandemia. La pandemia fue un acelerador de toda la parte tecnológica, con un cambio de algunos servicios nuestros relacionados con ciberseguridad. También en tecnología para la parte de impuestos... Hicimos mucho foco en adaptar nuestros productos. El mercado no te espera como antes.

¿Qué significa eso?

Antes, uno estaba uno o dos años adentro del cliente. Ahora, son procesos cortos, ágiles. En nuestro departamento de ventas hemos desarrollado todo lo que es agilidad. Ayuda a modificar los procesos cuando se está trabajando junto con las compañías. Sobre todo, en temas de prevención e investigación de fraudes. O de outsourcing.

¿Qué cambios dejó la pandemia de los que no hay vuelta atrás?

Uno es la modalidad de trabajo. Para nosotros, es híbrido pero sin obligación de venir a las oficinas. Cada uno viene cuando quiere o lo necesita. La única regla es que el cliente manda: somos una empresa de servicios. Si el cliente nos pide trabajar en sus oficinas, vamos. Esa es la prioridad. Pero suplantamos todo el día a día por muchas más reuniones internas, de equipo. Mucha gente entró durante la pandemia y sirven para que sepan cuáles son los valores de la empresa, nuestra visión. Aceleramos eso. Pero no pensamos en volver a poner dos, ni tres días fijos.

¿Por qué?

Mucha gente buscó nuevos horizontes de vida, yéndose a vivir a lugares más alejados de la ciudad. Hacerlos venir equis días sólo por el hecho de que vengan no es algo a lo que le veamos sentido con estos cambios.

¿Y qué cambios hubo en el negocio?

Todo el tema de innovación. Se aceleró muchísimo con el e-commerce. Eso no tiene vuelta atrás. Además, todo esto hizo que la gente esté mucho más abierta. Los cambios fueron tan repentinos y vertiginosos que la gente tiene la mente mucho más predispuesta a hacerlos.

Históricamente, las Big Four tuvieron rotación alta. ¿Hoy es mayor, teniendo en cuenta dos factores: el impacto de la pandemia en la gente y que, también, mucha gente gana en dólar blue trabajando informalmente para el exterior?

Es un tema preocupante. Es imposible competir contra la gente que trabaja para compañías del exterior y cobra en dólares o euros. La competencia por el talento es un tema prioritario de mi agenda y de los CEO en general. Cambió mucho el mercado laboral. Hoy, por el trabajo remoto, contratamos a gente que vive en provincias, algo que no era común antes. El tema de conseguir talento es preocupante. Sobre todo, con la cantidad de gente que hay trabajando informalmente para el exterior. Son cosas con las que hay que lidiar día a día.

Mencionó como driver los servicios de ESG, que es algo que avanzó mucho en el mundo. ¿También en la Argentina?

Sí. Evolucionó mucho globalmente y eso impacta en el país. Los consumidores -en especial, los jóvenes- buscan comprarle productos o contratar servicios a empresas sustentables. Es algo que cambió el mindset de las compañías. En nuestra encuesta global CEO Outlook, en la que también participan ejecutivos argentinos, emergió como uno de los temas más importantes que están hoy en agenda.

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