Movilidad

Autos eléctricos: la "gran oportunidad" de las automotrices argentinas (y no es el litio)

Para la consultora KPMG, la Argentina tiene alto potencial en un sector económico que será determinante en el futuro de la industria automotriz. Un relevamiento global de la Big Four anticipa, además, que las proyecciones de las terminales son más "sobrias" sobre la penetración de los vehículos eléctricos

Impulsadas por los avances en los sistemas de propulsión del auto eléctrico, la tecnología de conducción autónoma y la promesa de una experiencia de usuario innovadora, las automotrices globales advierten que las oportunidades de negocio nunca han parecido mayores. Pero las terminales argentinas y de la región también indagan en cuál es la estrategia adecuada para que puedan acoplarse a esa industria en plena transformación y no perder la oportunidad del desarrollo.

Los ejecutivos del sector coinciden en el predominio del vehículo eléctrico en los próximos años, aunque puedan surgir otras fuentes de energía, pero la tendencia de la transformación va más allá del impulsor mecánico a partir de una nueva fuente de energía y se centra en un producto de muy alta tecnología, que ofrezca diversidad de experiencias al usuario, y que se diferenciará en sus funcionalidades por el software que incorpore.

La Encuesta Global de Ejecutivos del Sector Automotriz que la consultora KPMG presentó en la exposición Automechanika Buenos Aires 2024, que se realiza en La Rural, reveló que el énfasis en una experiencia fluida para el cliente se extiende desde la compra del automóvil hasta la integración de un software operativo sin inconvenientes.

Ya conscientes en la industria de que la generosa disponibilidad de litio no garantiza que algún día la región pueda fabricar las baterías de los nuevos vehículos por falta de volumen y costo de inversión, se abre otra oportunidad en incorporarse a la cadena de proveedores con un servicio de muy alto valor agregado como es el desarrollo del software no sólo para la movilidad eléctrica sino también para la conducción autónoma, que se presenta como el siguiente estadío proyectado.

En ese segmento, la Argentina tiene ya más de una década en desarrollo de las distintas ramas de la economía del conocimiento que podrán ser la base tecnológica de una industria automotriz que deberá reinventarse para sobrevivir.

Diego Calvetti, líder de Energía y recursos Naturales de KPMG, explicó a una audiencia integrada por ejecutivos de toda la cadena de valor automotriz, que "si bien el rendimiento sigue siendo el factor de venta más importante, una experiencia sin complicaciones quedó esta vez en el segundo lugar". 

El énfasis en una experiencia de compra fluida se extiende desde la compra del automóvil hasta el buen funcionamiento del software instalado en los vehículos, pero este factor es un gran desafío para los fabricantes. El hardware del coche suele ser fiable, pero el software no siempre".

La visión de la industria sobre el impacto tecnológico es que se va hacia una mayor complejización por los sistemas incorporados y la conducción automática que plantea como uno de los desafíos definir a las terminales cómo fábricas de autos o de dispositivos tecnológicos, y así determinar si asumen el desarrollo del software o integran a nuevas empresas como un proveedor más.

Pero Calvetti plantea además la pregunta en torno a "quién cuida el cyber security de ese software, un componente relevante del cambio en la industria que antes no existía, y para el cual el 57% los ejecutivos encuestados se admiten algo, levemente o nada preparados" para afrontar el reto.

La mirada sobre la electrificación

En todo el mundo, los ejecutivos del sector automotriz tienen menos confianza en que la industria logrará un crecimiento más rentable en los próximos cinco años debido en gran parte a las preocupaciones sobre la economía global y el aumento de los costos.

"Hasta hace muy poco las predicciones de los analistas divergían sobre la rapidez con la que los vehículos eléctricos penetrarían en los mercados globales. El año pasado todavía había una gran variación en las expectativas sobre la adopción entre los ejecutivos en nuestra encuesta anual", explicó el especialista.

Pero esta última encuesta, realizada a más de 1000 ejecutivos en 30 países, muestra que la industria "se está volviendo más sobria en cuanto a las perspectivas del mercado, y después de haber comprometido más de medio billón de dólares para la transición a los vehículos eléctricos se pregunta cuándo las empresas verán un retorno de la inversión".

En esta visión más madura de la transición, las estimaciones sobre la penetración promedio de los autos eléctricos aumentó entre la encuesta de este año y la anterior, y esto se observa tanto en Europa Occidental, como en los Estados Unidos y China.

Pero a la vez, en todo el mundo, los ejecutivos del sector automotriz tienen menos confianza en que la industria logre un crecimiento rentable en los próximos cinco años. Esto se debe principalmente a las preocupaciones sobre la economía mundial y el aumento de los costos. No obstante, América del Sur se encuentra entre las regiones que mostraron mayor confianza en este aspecto.

También, después de las disrupciones de los últimos años, la nueva norma en la gestión de la cadena de suministro se está guiando mucho más por la precaución ante las circunstancias externas y los desafíos tecnológicos más complejos. 

En este punto, los fabricantes de automóviles indicaron que se sienten menos preparados que el año pasado para hacer frente a innovaciones tecnológicas como la inteligencia artificial, los gemelos digitales y la robótica avanzada, lo agranda aún más la ventana de oportunidad. 

Finalmente, los ejecutivos son menos optimistas este año que el pasado sobre qué tan pronto los vehículos eléctricos podrán alcanzar la paridad de costos con los autos convencionales (sin contar los subsidios).

En la encuesta del año anterior, el 70% dijo que esperaba la paridad para 2030; en la última encuesta, el 66 % dijo que eso era probable.

Lograr rentabilidad en un mercado altamente competitivo y en rápida evolución requerirá que los fabricantes de automóviles sigan siendo ágiles e innovadores. 

Además de dar forma al reconocimiento de la marca, las terminales deben invertir en estrategias de optimización de costos, incluida la eficiencia de la cadena de suministro, la fabricación basada en IA y la reducción de los costos de producción de baterías, para garantizar flujos de ingresos saludables. 

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Comentarios

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  • GF

    Gustavo Ferrero

    Hace 19 días

    AUTOS ELECTRICOS???, ARGENTINA 2045

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