JUGADORES EXTRANJEROS SE SUMAN AL MERCADO LOCAL DE ENTREGAS EN MOTOS

Guerra de ‘delivery boys’ en la Ciudad ante el aumento de apps de envíos a domicilio

La mayoría funciona con un modelo similar a Uber, con repartidores independientes, con motos o bicicletas propias. Las compañías locales ya reformulan su negocio

Con nuevos jugadores extranjeros y más emprendimientos locales, el negocio de los envíos a domicilio está en plena ebullición. En pocos meses llegaron al mercado argentino las aplicaciones regionales Rappi, Glovo y Mercadoni, y también crecieron opciones locales como Treggocity o PedidosYa. La mayoría de estas nuevas empresas cuentan con un modelo de negocios al estilo Uber, donde cada repartidor trabaja de forma independiente con su propio medio de transporte, moto, auto o bicicleta.

Rappi, creada en Colombia y con presencia en más de 20 ciudades de la región, llegó este año y destacan que Buenos Aires fue la ciudad que alcanzó más rápido a los 1000 pedidos por día. "Había una demanda insatisfecha. Buenos Aires tiene mucha cultura de delivery", explicó Matías Casoy, country manager de Rappi, que ofrece la posibilidad de envíos para restaurantes, supermercados con compras programadas y todo tipo de locales con un precio fijo de $ 35 o una membresía mensual por $ 100. En el caso de que el pedido sea a un restaurante asociado a la app es sin costo. "Las personas que realizan los envíos son monotributistas que tiene una bicicleta o una moto. Hoy contamos con 1000 rappitenderos que se conectan cuando ellos quieren, con un promedio de entre 150 y 250 conectados al mismo tiempo", detalló Casoy. La compañía planea llegar a otras dos ciudades más y en su primer año invertirán entre u$s 5 y 6 millones.

Con un modelo similar, también se instaló la española Glovo, con servicio de cadetes para cualquier tipo de envío. Arrancaron con 100 repartidores registrados y cuentan con experiencia en España, Italia, Francia, Portugal, Chile y Perú. La llegada de estas apps motivó protestas desde la Asociación Sindical de Motociclistas Mensajeros (Asimm), que denunciaron un "modelo laboral precario" que niega una relación laboral con sus empleados.

Pero más allá de las recién llegadas, también hay aplicaciones locales que ofrecen estos servicios. En el caso de Treggo suman además servicios para el mercado corporativo. "Nuestra idea es que resolver cualquier tipo de envío. Tenemos distintos tipos de vehículos, motos, autos y fletes, y servicios multiplataforma con integraciones para Mercado Libre. Es un modelo similar al de Uber, con un algoritmo que busca el vehículo más cercano", explicó Matías Lonardi, cofundador de la empresa, que hoy tiene más de 300 mensajeros en Buenos Aires, Córdoba y Rosario y 15.000 usuarios registrados, con un amplio abanico que va desde empresas que envían documentación a particulares que solicitan un trámite. En casi dos años realizaron 50.000 envíos y están próximos a cerrar una inversión de u$s 1 millón.

Lonardi destaca las diferencias de su modelo con otras apps. "Tienen un negocio más riesgoso porque les pagan a sus mensajeros un fijo por hora de trabajo, lo que puede ser un problema laboral. El modelo que no es sustentable porque pierden plata en cada envío, hoy están buscando volumen, pero nosotros no hacemos negocios donde perdemos plata", señaló.

Los cambios en el mercado obligaron a las empresas más instaladas a cambiar su estrategia. PedidosYa, por ejemplo, inauguró un centro logístico y renovó su sistema con un servicio de reparto para restaurantes que no cuentan con delivery propio con una flota de 250 repartidores y una aplicación que localiza al mejor posicionado para que entregue cada pedido.

Mercadoni es otro de los jugadores extranjeros que se sumaron al mercado. También nació en Colombia y se está expandiendo en la región. En la Argentina acaban de firmar un acuerdo con Walmart para realizar envíos en Capital Federal en menos de dos horas. "Somos expertos en supermercados y nuestros pilotos son expertos en comprar productos como frutas y verduras, que muchas veces es una limitación porque no genera confianza", advirtió Ricardo Escobar, head of business development para la región. El proyecto de la empresa es convertirse en un centro comercial de supermercados online. En su última ronda de inversión recibieron u$s 11 millones y entre los inversionistas se encuentra el Grupo Pegasus. Y otro jugador que está llegando a Buenos Aires es la brasileña iFood, especializada en delivery de comidas, que ya tiene operaciones en el interior del país.

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