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Las enfermedades del corazón son diversas y variadas. Y si bien no existe un método único que ayude a detectar todas a la vez y con alta precisión, sí es posible conocer el estado de salud del corazón con una sencilla prueba lo que permite saber si es momento de estar alerta.
El primero paso es conocer cuáles son las enfermedades y síntomas más comunes de estar sufriendo alguna afección cardíaca.
Entre las enfermedades cardíacas se encuentran las siguientes:
En lo que respecta a los síntomas, también son variados y se pueden presentar algunos sí y otros no de acuerdo a la enfermedad que se esté padeciendo.
Según Mayo Clinic, estos son algunos a los que debes prestar atención:
Si bien hay diversas pruebas y test que se pueden realizar, en los últimos años ganó fuerza un método sencillo que permite conocer con un solo examen si tu cuerpo está teniendo problemas cardíacos.

Se trata de un simple análisis de sangre puede predecir cuáles pacientes aparentemente saludables tienen un alto riesgo de tener un ataque al corazón y otras afecciones. Si bien se está estudiando desde hace algunos años, se estima que la prueba podría ser mejor que medir la presión arterial o los niveles de colesterol para poder predecir si se sufrirá un episodio cardíaco.
El análisis en cuestión intenta estudiar los niveles de una proteína llamada troponina, que aparece cuando el músculo del corazón está teniendo algún problema. Los expertos se apoyan en esta prueba de sangre para ayudar al diagnóstico de mujeres y hombres que podrían haber pasado por un infarto.
Otro de los métodos que se está estudiando incluye el uso de inteligencia artificial. Los resultados del estudio se publicaron en la revista Nature Machine Intelligence. Los mismos arrojan que una simple prueba en los ojos puede tener una precisión de entre el 70% y el 80% al momento de detectar la enfermedad cardíaca.
Se trata de un simple examen de retina o de fondo de ojo (también conocido como oftalmoscopia o fundoscopia). El médico lo usa para evaluar la parte posterior del ojo, desde la retina, el nervio óptico y hasta los vasos sanguíneos. Es una prueba sencilla e indolora que incluso se recomienda hacer una vez al año para cuidar, también, la salud ocular. El examen es muy sencillo: se aplica colirio para dilatar la pupila y luego el especialista explora cada ojo mediante un instrumento llamado oftalmoscopio.