

En poco más de dos años, el francés Matthieu Dahirel ha demostrado que emprender en el sector educativo en México es rentable. Tras 16 años en el país y otro emprendimiento en la misma industria, ha conseguido clientes de la talla de Arca Continental, FEMSA, Mars, Nestlé, y financieras como dmX. Su edtech Simón es una plataforma de microaprendizaje digital que capta la atención de los empleados operativos al estilo TikTok.
Dahirel, proveniente de una familia emprendedora, fundó previamente la startup La Tatuadora, donde descubrió el potencial de enseñar habilidades monetizables mediante contenidos cortos y digitales a tatuadores profesionales.
Buscando generar un impacto a mayor escala, se alió con el venture studio Fundamental para crear Simón. La edtech ha recibido el respaldo de New Ventures e inversión del Corporate Venture Capital (CCV) de Arca Continental y de Potencia (un fondo edtech de Estados Unidos).
Actualmente, están cerrando una extensión de ronda seed de más de u$s 1 millón de dólares.
Cofundada por Dahirel y el mexicano Pablo Campos, Simón ha conseguido capacitar a 29,000 empleados de primera línea dentro del ecosistema de grandes embotelladoras de Coca-Cola y retail.
Estos trabajadores, explica Dahirel a El Cronista, no llevan a cabo su jornada laboral tras un escritorio, por lo que difícilmente reciben capacitaciones formales. Al operar en tiendas, rutas o sucursales trabajan principalmente desde su celular.
Esta es la modalidad de trabajo de 135 millones de personas en América Latina, quienes representan la columna vertebral de la economía, asegura Dahirel.
Sin embargo, los empleados de primera línea rotan un 32% cada año. Eso significa que un tercio de la plantilla va cambiando para las empresas y eso es un gasto para ellos, detalló.
El emprendedor asegura que está consiguiendo cambiar esta realidad. Ha demostrado que la capacitación digital es la clave para aumentar la productividad y reducir la rotación en la base de la pirámide laboral.
Los empleados rotan porque no ven un crecimiento de su posición en la empresa, por eso la capacitación busca mejorar las habilidades para tener la capacidad de acceder a un ascenso. Así que Dahirel pensó que: “Si queremos capacitar a todos, tendremos que hacer contenidos muy contextualizados, cortos y obviamente con esa tendencia que tienen las redes sociales”.
Del reto de crecer a la rentabilidad
Las ambiciones de Dahirel para este 2026 es terminar con una facturación de u$s 1.7 millones de dólares y alrededor de 40 clientes. Hace tres años, en su arranque, cerraron 2023 con una facturación de u$s 280,000 y ocho clientes.
El emprendedor presumió que para 2025 ya cerraron con u$s 50,000 dólares y lograron ser rentables.
Aprovecharon el éxito inicial con grandes grupos para expandirse. Por ejemplo, tras entrar en el ecosistema Coca-Cola, lograron escalar a Arca Continental, FEMSA y Grupo Rica (un embotellador clave de la Industria Mexicana de Coca-Cola, operando principalmente en los estados de Hidalgo, Morelos y Puebla) en diferentes países.
Pero alcanzar ese crecimiento no fue sencillo, Dahirel explicó que el principal reto de Simón ha sido lidiar con los largos ciclos de venta característicos de los grandes corporativos. Al dirigirse a empresas de la talla de Coca-Cola, Pepsi o Bimbo, el proceso de cierre y adopción tecnológica puede tomar una cantidad considerable de tiempo.
Para superar este obstáculo, la startup implementó una estrategia dual. La primera parte se centró en ejecutar pilotos rápidos que incluyeran indicadores de productividad concretos. Esto permitió que las empresas midieran el retorno de inversión (ROI) de manera inmediata, facilitando el escalamiento dentro de la organización.
Mientras que la segunda parte de la estrategia fue la diversificación hacia clientes midmarket, que regularmente toman decisiones rápidas. Esta táctica ayudó a mitigar la espera de los ciclos corporativos largos y a mantener el flujo de caja.
La solución de Simón es similar a la de Hero Guest, una edtech enfocada en capacitar el personal de primera línea de restaurantes mediante microlecciones. La startup fundada en 2018 por Eduardo Méndez y Rodrigo Vargas, cuenta con una app que contiene 180 cursos digitales corporativos con temáticas que van desde estándares, normativas y hasta liderazgo.
La startup, que presume reducir 20% la rotación de personal, ha tenido clientes como los restaurantes Olive Garden, Fisher’s, Los Arcos, Sushitto y Chilli’s.
















