Para una pequeña y mediana empresa (pyme) que hasta ahora ha vendido únicamente en tiendas físicas, entrar al comercio electrónico implica algo más que abrir una cuenta en un marketplace: necesita resolver logística, almacenamiento, publicidad, información de producto y, sobre todo, el costo de comenzar a operar en un canal donde todavía no sabe cuánto venderá.
Ese es uno de los principales obstáculos que Amazon México busca reducir entre los nuevos vendedores. Marco Cárdenas Gamboa, Head of New Seller Growth de Amazon México, explica que la compañía está enfocando sus herramientas e incentivos en ese primer momento, cuando los negocios deben decidir si vale la pena invertir para crecer en línea.
“Uno de los principales miedos que tienen los emprendedores al comenzar a vender es pensar que el costo, la inversión que pueden hacer al inicio pudiera ser muy alta para poder comenzar a posicionar esos productos”, dijo Cárdenas en entrevista con El Cronista.
De acuerdo con el ejecutivo, el 99% de los vendedores de Amazon México son pymes, muchas de las cuales llegan a la plataforma con productos que ya tienen demanda en una región, pero que enfrentan dificultades para llevarlos a otras partes del país.
“Creo que no solamente hemos logrado bajar el costo de entrada para esos vendedores, sino también con las herramientas y la capacitación que tenemos contamos con el acompañamiento para nuevos vendedores desde el primer día”, señaló el directivo.
De un producto regional a un mercado nacional y global
Cárdenas hizo hincapié en que Amazon ayuda a las pymes a llegar a regiones que no se imaginaban. La expansión no se limita al mercado mexicano. A través de su herramienta de exploración de oportunidades, los vendedores pueden identificar tendencias de productos en México, Estados Unidos y Canadá y desde una cuenta de vendedor en México comenzar a operar en esos mercados.
La logística es uno de los principales puntos de fricción para esos negocios. Amazon ofrece su servicio de logística de Amazon, mediante el cual el vendedor envía sus productos a las bodegas de la compañía y esta se encarga del almacenamiento, preparación de pedidos, entrega y atención al cliente.
El modelo permite que una empresa pueda ampliar su alcance sin tener que construir desde el inicio una infraestructura logística propia. “Amazon lo apoya con todo el proceso logístico, lo cual le permite expandir su negocio o escalar su negocio sin tener que hacer una inversión en una bodega en particular”, explicó Cárdenas.
La compañía también ha realizado ajustes en sus tarifas. Según el ejecutivo, durante 2026 algunas comisiones logísticas se han reducido hasta un 50%.
En paralelo, Amazon lanzó una promoción para nuevos vendedores que contempla una extensión de comisiones durante los primeros 90 días, con posibilidad de ampliarla hasta dos meses adicionales si cumplen determinadas condiciones.
Una de ellas consiste en utilizar la logística de Amazon para al menos el 80% de las ventas durante los primeros tres meses; la otra es reinvertir las ventas obtenidas en ese periodo en campañas de publicidad. Cada acción permite ampliar un mes la promoción.
IA para vender, pero también para operar
La otra barrera que Amazon está intentando reducir es la complejidad de administrar un negocio digital.
Un producto que funciona en una tienda física necesita información distinta para competir en internet: fotografías, atributos, dimensiones, materiales y descripciones que permitan al consumidor tomar una decisión sin tener el producto enfrente, detalló Cárdenas.
Para ello, Amazon ha incorporado herramientas de inteligencia artificial capaces de generar recomendaciones a partir de una imagen, un enlace o una descripción breve del producto.
También utiliza IA para apoyar la creación y optimización de imágenes y campañas publicitarias. Justamente la publicidad se ha convertido en otra palanca relevante para los nuevos vendedores. Cárdenas señaló que alrededor del 26% de las ventas de nuevos vendedores ocurre a través de campañas de advertising activas.
A esto se suma la Seller University (Universidad de Vendedores), que ofrece contenidos sobre cómo operar en Amazon, crear campañas de publicidad y utilizar sus herramientas, además de webinars semanales y soporte para vendedores.
Para Cárdenas, la combinación de menores costos de entrada, herramientas digitales y capacitación está modificando las condiciones para quienes todavía no han dado el salto al comercio electrónico.
“Creo que no ha habido nunca un mejor momento para comenzar a vender en Amazon que ahora”, concluyó.