

Pagar una multa no siempre libra a los conductores de una sanción mayor. En la Ciudad de México, la licencia de conducir puede suspenderse o cancelarse cuando se cometen ciertas infracciones previstas por la ley.
Así lo recordaron las autoridades, quienes señalaron que estas medidas se aplican de acuerdo con la Ley de Movilidad y el Reglamento de Tránsito de la capital, sin importar si la multa ya fue pagada.
Las sanciones varían según la gravedad de la falta, si hay reincidencia y la acumulación de puntos de penalización.
Cuándo puede suspenderse el permiso
De acuerdo con el artículo 68 de la Ley de Movilidad, la suspensión puede ir de seis meses hasta tres años. Una de las causas principales es acumular tres infracciones en un mismo año.
También se contempla esta sanción cuando el conductor provoca daños a terceros o a sus bienes sin repararlos.
Conducir bajo los efectos del alcohol es otro motivo de suspensión. En la primera infracción, el permiso puede suspenderse un año y el conductor debe seguir un tratamiento contra las adicciones. Si reincide después de ese año, la suspensión puede llegar hasta tres años.

Cuándo se cancela la licencia de forma definitiva
El artículo 67 de la misma ley establece los casos en que procede la cancelación total. Uno de ellos es recibir una segunda sanción en un año por conducir bajo los efectos del alcohol o narcóticos, o una tercera sanción por el mismo motivo en un periodo de tres años.
También se cancela si el conductor comete una infracción bajo la influencia de estupefacientes, psicotrópicos u otras sustancias tóxicas, si ya acumuló dos suspensiones previas, si presentó documentos falsos durante el trámite, o si una autoridad determina que un hecho de tránsito constituye un delito.
Además, el Reglamento de Tránsito contempla un sistema de puntos. Al llegar a 12 puntos de penalización, la licencia puede cancelarse. Si una boleta se anula, los puntos correspondientes también se eliminan del historial del conductor. Este sistema funciona por separado del pago de multas.
Entre las conductas que pueden poner en riesgo la licencia están:
- acumular tres infracciones en un año
- conducir bajo los efectos del alcohol o narcóticos
- no reparar daños a terceros
- llegar a 12 puntos
- recibir dos suspensiones
- presentar documentos falsos
- cometer un hecho de tránsito considerado delito.















