

Worky nació de un problema cotidiano: una nómina mal calculada que retrasaba el pago de comisiones y terminaba afectando la productividad de un equipo comercial.
Esa experiencia se convirtió en una startup mexicana de tecnología para recursos humanos que hoy administra la nómina y el talento de más de 110,000 trabajadores y busca posicionarse como uno de los principales jugadores del mercado de HR tech en América Latina, apoyándose ahora en inteligencia artificial.
La empresa, fundada en 2017 por Maya Dadoo (ingeniera química por la Universidad de Pensilvania y con un MBA por la Escuela de Negocios de Stanford) y su socio Carlos Marina, identificó un vacío en el mercado mexicano: mientras en Silicon Valley ya existían plataformas para digitalizar procesos de recursos humanos, en México la mayoría de las empresas seguía operando con hojas de cálculo y sistemas locales que apenas evolucionaban.
“Entendí la raíz del problema y dije: tiene que haber una empresa resolviendo esto. Y no había nada”, recuerda la fundadora en entrevista con El Cronista. Hoy, Worky administra procesos de talento y nómina para más de 110,000 empleados —cerca del 0.5% de los trabajadores afiliados al IMSS, según la empresa— y cuenta con un equipo de alrededor de 100 colaboradores.

La regulación aceleró el negocio
El punto de inflexión para la compañía llegó con la reforma que prohibió la subcontratación de personal y la ola de cambios laborales que siguió en México.
La regulación del outsourcing, los incrementos al salario mínimo, las modificaciones en subsidios y nuevas obligaciones laborales obligaron a las empresas a modernizar la gestión de nómina, un proceso que históricamente había permanecido rezagado frente a otras áreas tecnológicas.
Ese cambio regulatorio impulsó un crecimiento de 300% para Worky en un solo año, impulsando especialmente sus módulos de nómina y control de asistencia.
“La regulación del outsourcing volvió fundamental que las empresas internalizaran la nómina y contaran con talento especializado”, explica.
Crecimiento de doble dígito
Después de ese salto, la empresa ha mantenido un ritmo de expansión acelerado.
De acuerdo con la fundadora, la base de usuarios crece entre 80% y 120% cada año, mientras que el tamaño del equipo se mantiene prácticamente estable gracias a una mayor automatización de procesos.
Dadoo asegura que durante el último año la productividad de sus colaboradores aumentó alrededor de 80% gracias al uso interno de inteligencia artificial.
La startup ha levantado más de u$s 9 millones de dólares en venture capital; la ronda más reciente fue en 2024, cuando recibió una Serie A de u$s 6 millones de dólares liderada por Atlántico.
“Estamos en un camino hacia la rentabilidad”, afirma Dadoo. El objetivo para este año es alcanzar un EBITDA positivo, mientras evalúa si será necesario volver al mercado para levantar una nueva ronda de inversión.
La apuesta ahora es un agente de IA
La siguiente etapa de crecimiento de Worky pasa por la inteligencia artificial.
La compañía lanzó recientemente SophIA, un agente de IA capaz de ejecutar tareas completas dentro de la plataforma, desde contratar a un empleado, generar su contrato, registrar movimientos ante las autoridades y configurar su esquema de nómina, hasta automatizar procesos durante todo el ciclo de vida del colaborador.
Desarrollar esta tecnología tomó alrededor de un año y medio, ya que implicó reescribir parte importante de la arquitectura del software para que la IA pudiera interpretar información y ejecutar acciones, no sólo responder preguntas, detalló Dadoo.
La directiva sostiene que se trata de la primera plataforma latinoamericana de recursos humanos con una capa de inteligencia artificial de este tipo.
A pesar del crecimiento del sector, la empresa reconoce que el mercado latinoamericano todavía está en una etapa distinta a la de Estados Unidos.
Mientras en Silicon Valley las compañías suelen contratar soluciones especializadas para cada proceso de recursos humanos, en América Latina las empresas prefieren plataformas integrales que concentren reclutamiento, nómina, administración de personal y cumplimiento regulatorio en un solo proveedor.
Pero Dadoo ve una oportunidad gracias al entorno regulatorio. Según la emprendedora, el IMSS recaudó desde 2024 alrededor de MXN$ 4,700 millones de pesos por multas y recargos relacionados con incumplimientos, lo que está impulsando una mayor adopción de plataformas que mantengan actualizados los cálculos de nómina conforme cambian las disposiciones laborales.
Con ese contexto, Worky apuesta a duplicar nuevamente su tamaño en los próximos meses, apoyándose en la automatización y la inteligencia artificial como motores de crecimiento, en un mercado donde la transformación digital de recursos humanos apenas comienza.















