

El director de Churrería Porfirio, José Luis Uberetagoyena, ve un panorama favorable en 2026, tras años anteriores donde el crecimiento se vio mermado por el contexto económico. El año pasado la franquicia creció 12%.
“El panorama es muchísimo más alentador que el 2025. De entrada, este primer trimestre sí tenemos un crecimiento del 20% con respecto al primer trimestre del 2025”, dijo en entrevista con El Cronista.
La cadena de franquicias de churros cerró 2025 con una facturación global de u$s 16 millones de dólares. Cifra que consolida las ventas de sus más de 240 unidades globales, de las cuales 190 son nacionales y 52 internacionales repartidas en países como Ecuador, Costa Rica y Colombia.
“Hoy ya estamos prácticamente en todo Centroamérica, logrando también la parte de la estandarización porque pues se hace lo mismo en Colombia de la misma manera artesanal el churro que en México”, destacó el directivo.
Uberetagoyena aseguró que el posicionamiento de la marca Churrería Porfirio ha sido posible gracias a que se ha superado el reto de industrializar la logística manteniendo el oficio del churrero artesanal en cada punto de venta.
Uberetagoyena compartió que, así como observa el ritmo de apertura en el primer trimestre, la meta es abrir 60 nuevas sucursales de Churrería Porfirio.
Uberetagoyena señaló que en los primeros tres meses se aperturó, en promedio, una sucursal cada 7 días.
En 2025 el ritmo de apertura fue de una nueva sucursal cada 17 días. Uberetagoyena afirmó que fue un año de cautela por parte de los franquiciatarios. También dijo que detectó una contracción del consumo.
El concepto de Churrería Porfirio, que recientemente obtuvo el “Premio Nacional de la Franquicia”, nació desde el inicio con la idea de convertirse en una cadena de franquicias; contrario a muchos otros negocios, al ver su potencial de crecimiento, surge posteriormente el plan de franquicias para expandirse.
De la Roma para el mundo
La primera sucursal de Churrería Porfirio se inauguró en 2016 en la colonia Roma (específicamente en la calle de Nuevo León). Desde el inicio fue diseñada con estándares, recetas y procesos específicos para ser replicada bajo el modelo de franquicia.
Para Uberetagoyena, el secreto de la rentabilidad de este concepto es que logra atraer al público de todas las edades. “Rompiendo la barrera de ser un producto solo para adultos”, recalcó.
El directivo también resaltó que la cadena de franquicias puede mantenerse competitiva frente a otras opciones como Churros El Moro debido a su extensa cobertura en prácticamente todo el país.
La cadena de Churros El Moro sigue siendo un negocio familiar, desde su fundación en 1935, que cuenta con 17 sucursales principalmente en la Ciudad de México y dos unidades en California, Estados Unidos.
En el caso de Churrerías Porfirio, “un valor agregado que tiene la marca es la cantidad de ubicaciones que tiene; termina siendo más accesible y te desplazas menos para llegar a una sucursal”, detalló su director general.
Además, su formato es adaptable. “Churrería Porfirio tiene una cualidad que cabe en muchos espacios. Te cabe en un pueblo mágico, en una colonia popular, te cabe en un centro comercial triple A”, compartió.
Asimismo, Uberetagoyena afirmó que tiene la ventaja de adquirir insumos por debajo del valor comercial. Eso les permite un mejor margen con respecto a la competencia o contra negocios individuales.
El posicionamiento de la marca ha permitido que los franquiciatarios tengan un retorno de Inversión (ROI) entre 12 y 18 meses en un escenario conservador. Mientras que en los casos de éxito, el ROI llega en ocho meses.
Uberetagoyena compartió que el objetivo es cerrar 2026 con un volumen operativo más maduro y mayor presencia en el norte y sureste de México.


















