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El incremento en el número de mujeres en los mercados financieros no necesariamente se resolverá con productos diseñados exclusivamente para ellas, sino con un mayor acompañamiento, educación financiera y soluciones que respondan a las distintas etapas de su vida, dijo Kimberly Acosta, directora comercial de Operadora Valmex de Fondos de Inversión.

En entrevista con El Cronista, explicó que el sector financiero enfrenta el reto de dejar atrás la idea de que las mujeres necesitan productos diferenciados por género y, en cambio, se requiere entender sus trayectorias financieras, objetivos y motivadores para ofrecerles soluciones que evolucionen con ellas.

“No se trata de generar productos rosas o exclusivos para mujeres”, mencionó. “Significa entender que nuestros motivadores, nuestras trayectorias financieras pueden ser diferentes”.

En México, 45.9% de la población económicamente activa son mujeres, de acuerdo con cifras reportadas en julio por el Inegi. Al detalle, tres de cada 10 mujeres que también son madres, se declararon son jefas de hogar.

Para Acosta, uno de los principales obstáculos para elevar la participación de las mujeres en los fondos de inversión es que la accesibilidad a los productos financieros no necesariamente se ha traducido en una mayor participación.

Profeco y Condusef detallaron que el 68% de las mujeres que invierten lo hacen para generar un ingreso; 48% para aumentar su ahorro para el retiro; 39% para mejorar su estilo de vida; 28% para la educación de sus hijos e hijas; y 24% para un retiro anticipado.

Pese a la reducida participación de mujeres en las inversiones, la ejecutiva de Valmex explicó que las plataformas digitales ayudan a reducir las barreras de entrada al facilitar el acceso a inversiones; sin embargo, eliminan factores como género, edad o nivel patrimonial en el primer acercamiento. Además, dijo que persisten brechas estructurales relacionadas con los ingresos, las interrupciones de las carreras profesionales y la carga de cuidados no remunerados.

A ello se suma la falta de acompañamiento por parte de las instituciones financieras para ayudar a las mujeres a identificar qué soluciones corresponden a sus necesidades.

De acuerdo con datos citados por Acosta durante la conversación, 36% de las mujeres afirma invertir, frente a casi 63% de los hombres. En contraste, las mujeres muestran una fuerte cultura de ahorro, lo que representa una oportunidad para convertir ese hábito en inversión y construcción patrimonial.

Mujeres: del ahorro a la inversión

El desafío, según Acosta, consiste en lograr que el ahorro deje de ser el punto final y se convierta en el inicio de una estrategia de inversión.

De acuerdo con la ejecutiva, la evolución demográfica y patrimonial también puede acelerar este proceso. Acosta citó una estimación de McKinsey que indica que las mujeres podrían controlar alrededor de u$s34 billones en activos a nivel mundial hacia 2030, como consecuencia de la transferencia de riqueza entre generaciones.

Desde Valmex, esto es una oportunidad para acompañar a una nueva generación de inversionistas y no solo ofrecer. “Creo que la inclusión financiera no termina cuando se abre una cuenta. Yo creo que es el principio de ella”, señaló Acosta.

Romper los estereotipos

La entrevistada también llamó a cuestionar la percepción de que las mujeres son necesariamente inversionistas más conservadoras. Más allá de asumir que se requieren productos de menor riesgos, las instituciones deberían explicar las características, riesgos y beneficios de cada alternativa.

Sostiene que las mujeres pueden mostrar una mayor disciplina y una perspectiva de largo plazo en sus inversiones, además de una mayor afinidad por estrategias vinculadas con sostenibilidad y responsabilidad social.

“Es acompañamiento, el sponsorship también es muy importante y sobre todo desmitificar estos prejuicios que existen en los comportamientos de las mujeres”, dijo.