

La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) movió al segundo trimestre de 2027 el lanzamiento de la siguiente fase de su Contraparte Central de Valores (CCV) de Deuda, un proyecto que busca modernizar por completo el mercado de bonos en México. El reajuste tiene dos grandes objetivos: migrar todo el sistema a la tecnología de Nasdaq y lanzar en un solo paquete la operación de toda la deuda gubernamental y los reportos.
A pesar del cambio de fecha, la tracción del proyecto no se detiene. El sistema suma a 22 nuevos intermediarios financieros (con gigantes como Santander y HSBC haciendo pruebas) para convertirse en socios liquidadores. Con ello, el nuevo modelo busca procesar todas las operaciones a través de un sistema centralizado de compensación (neteo) y el mercado evitará mover unos MXN $112,000 millones diarios en efectivo, liberando una liquidez gigante para los bancos y eliminando el riesgo de que una entidad no le pague a otra.
Aunque el proyecto comenzó a operar en noviembre de 2025 bajo un esquema gradual dividido en cuatro fases, ahora la siguiente etapa se realizará hasta el segundo trimestre de 2027, cuando la infraestructura incluirá de forma conjunta los Cetes, Bonos M, Bondes F, Udibonos y las operaciones de reporto, dijo Jiyouji Ueda, director general de Contraparte Central de Valores de Deuda, en entrevista con El Cronista.
“La idea es salir en el segundo trimestre con deuda gubernamental local (...) más la parte de reportos; es decir, en una sola liberación sale todo el mercado de deuda local más reportos”.
En entrevista previa, el directivo comentó que la hoja de ruta consideraba el arranque de la segunda etapa para este año. Sin embargo, expuso que el cambio responde a que el desarrollo tecnológico ahora se realiza sobre la nueva infraestructura de Nasdaq, dentro del proyecto de evolución tecnológica de Grupo BMV, en lugar de utilizar la plataforma actual.
“La razón principal es porque lo estamos adoptando todo en la tecnología Nasdaq. Todo va a ser en tecnología ya de Nasdaq”, explicó Ueda.
BMV suma 22 nuevos intermediarios a la CCV de Deuda
En paralelo, avanza la nueva fase del proyecto. El directivo explicó que actualmente, la CCV de Deuda ya cuenta con nueve intermediarios activos, entre ellos BBVA México, Banorte, Monex y otros participantes que ya liquidan operaciones mediante la infraestructura.
Además, 22 intermediarios adicionales ya fueron informados para integrarse al esquema y están en proceso de reunir la documentación requerida para convertirse en socios liquidadores de la cámara de compensación.
De ese grupo, siete instituciones ya realizan pruebas operativas, según explicó Ueda, por lo que podrían comenzar a operar próximamente. Entre ellas destacan Santander y HSBC, bancos con una participación relevante como formadores de mercado.
Para el primer trimestre de 2027, la BMV prevé realizar pruebas con todos los participantes que ya estén incorporados antes de liberar oficialmente la siguiente etapa.
¿Qué es la CCV de Deuda?
La Contraparte Central de Valores (CCV) para deuda es una infraestructura financiera que se interpone entre compradores y vendedores de bonos gubernamentales para convertirse en la contraparte de cada operación.
En lugar de que dos instituciones liquiden directamente entre sí, la cámara centraliza la compensación, administra el riesgo de incumplimiento y optimiza la liquidación mediante procesos de neteo.
De acuerdo con Jiyouji Ueda, este esquema reduce el riesgo sistémico, fortalece la estabilidad financiera, mejora la eficiencia operativa y libera liquidez para el sistema financiero, además de alinear al mercado mexicano con los estándares utilizados en economías como Estados Unidos, Japón e Inglaterra.
El beneficio para bancos e intermediarios
Para los intermediarios, integrarse a la CCV representa mucho más que un cambio operativo.
El directivo explicó que actualmente el mercado de bonos mueve entre MXN$ 120,000 y MXN$ 125,000 millones diarios. Si toda esa operación se liquidara mediante la contraparte central, el proceso de compensación permitiría que únicamente se movieran alrededor de MXN$ 13,000 millones, mientras que el resto quedaría compensado mediante el neteo.
En otras palabras, el sistema evitaría movilizar aproximadamente MXN$ 112,000 millones diarios, liberando recursos para los participantes del mercado.
Además del beneficio en liquidez, los bancos obtendrán menores requerimientos de capital cuando entre en operación la compensación de reportos y reducirán significativamente su exposición al riesgo de contraparte, ya que será la propia cámara quien administre los incumplimientos.
“La contraparte central va a entrar, va a gestionar el incumplimiento y le va a cumplir a la otra parte para no generar un problema sistémico”, dijo.














