Fibra Soma concretó la primera distribución de recursos a sus inversionistas desde su salida al mercado, al entregar MXN$ 750 millones mediante un reembolso de capital, poniendo fin a cinco años sin retornos para sus tenedores.
La distribución, realizada durante la segunda mitad de julio, marca un punto de inflexión para el fideicomiso administrado por Grupo Sordo Madaleno, propietario de Plaza Artz, luego de enfrentar cuestionamientos por la falta de pagos y por la Oferta Pública de Adquisición (OPA) lanzada este año para recomprar cerca de 5% de sus certificados, una operación que no contempló una prima para los inversionistas.
De acuerdo con un evento relevante enviado al mercado, el Comité Técnico de Fibra Soma aprobó la distribución tras recibir la opinión favorable del Comité de Auditoría y la autorización del Comité de Inversiones.
Aunque el pago corresponde a un reembolso de capital y no a un dividendo derivado de utilidades, representa la primera devolución de recursos para los tenedores desde la oferta pública inicial del fideicomiso en 2021.
La distribución también ocurre después de que Fibra Soma fortaleciera su estructura financiera con una emisión internacional de u$s 800 millones en bonos, cuyos recursos fueron destinados principalmente al refinanciamiento de pasivos y a extender el perfil de vencimientos.
Cinco años sin distribuciones elevaron la presión sobre Fibra Soma
Desde su listado en la Bolsa Institucional de Valores (BIVA) en febrero de 2021, Fibra Soma siguió una estrategia distinta a la de la mayoría de las Fibras mexicanas.
Mientras estos vehículos suelen privilegiar distribuciones periódicas a sus inversionistas, el fideicomiso optó por reinvertir el flujo de efectivo en el desarrollo y consolidación de su portafolio inmobiliario, decisión que mantuvo a sus tenedores sin recibir recursos durante cinco años.
La ausencia de distribuciones generó cuestionamientos debido a que el régimen fiscal de las Fibras establece que estos vehículos deben distribuir al menos 95% de su resultado fiscal neto para conservar los beneficios fiscales asociados a su estructura.
Durante la Asamblea de Tenedores celebrada en mayo para revisar el reporte anual, el representante común, Desarrollo Turístico del Golfo, cuestionó la falta de distribuciones y advirtió que esa política podría limitar el apetito por los certificados en el mercado secundario.
En respuesta, la administración de Fibra Soma sostuvo que el atractivo de los certificados depende de la evaluación que hagan los propios inversionistas y no del administrador del fideicomiso.
Fibra Soma busca abrir una nueva etapa
El reembolso de capital marca el inicio de la estrategia que la administración había anticipado para este año.
En junio, el director ejecutivo, José Juan Sordo Madaleno de Haro, dijo a Bloomberg que Fibra Soma retomaría las distribuciones hacia el cierre de 2026, respaldada por un plan para adquirir activos con un valor cercano a u$s 800 millones durante los próximos dos trimestres.
El directivo también estimó que seis de los siete principales proyectos del fideicomiso estarán operando antes de finalizar el año, fortaleciendo la generación de flujo del portafolio.
En el mercado, los certificados de Fibra Soma acumulan una caída cercana a 4% en lo que va del año y cotizan alrededor de MXN$ 48 por unidad.
Al cierre del segundo trimestre de 2026, la controladora de Soho House reportó ingresos por MXN$ 1,086 millones, un incremento anual de 3%. El margen NOI se ubicó en 68%, con una ocupación promedio de 99% y 1,607 arrendatarios. Durante ese mismo periodo, Fibra Soma completó la colocación internacional de u$s 800 millones en deuda y publicó su primer reporte de sostenibilidad.