

Un juzgado de lo familiar del municipio de Centro, en Tabasco, ordenó por primera vez el pago de una pensión alimenticia para una mascota tras la separación de una pareja.
El beneficiario es ‘Lucas’, un perro Husky de tres años que quedó bajo el resguardo de su dueña, Estela, luego de la ruptura.

La sentencia establece que uno de los propietarios debe aportar de manera periódica dinero para cubrir los gastos de manutención del animal.
La resolución se basa en el reconocimiento de las mascotas como seres sintientes con derecho a que se protejan sus necesidades básicas. El proceso legal comenzó en mayo de 2025 y concluyó en marzo de 2026, cuando se firmó el fallo.
Según explicó Estela, ambos integrantes de la pareja habían acordado repartir los gastos del Husky desde que lo adoptaron, por lo que consideró injusto que, tras el divorcio, toda la carga económica recayera solo en ella.
Un antecedente para las “familias multiespecie”
La abogada del caso, Bellanila Andrea Hernández Reyes, señaló que se trata del primer fallo de este tipo en el estado y que responde a criterios internacionales que reconocen a los hogares formados por personas y mascotas como familias multiespecie.
Según la litigante, este antecedente podría impulsar futuras reformas legales sobre guarda, custodia y obligaciones económicas relacionadas con mascotas en procesos de separación.
La resolución llega en un contexto donde el maltrato animal sigue siendo un problema en la entidad: entre enero y abril, la Fiscalía General del Estado de Tabasco recibió más de 300 denuncias por crueldad y maltrato animal. Por ello, la defensa del caso pidió al Congreso del Estado de Tabasco discutir reformas que den un respaldo legal más sólido a este tipo de resoluciones.















