El ciclo de recortes de tasas de interés del Banco de México (Banxico) habría concluido y el siguiente movimiento de la Junta de Gobierno podría ser un incremento, aunque no en el corto plazo, de acuerdo con un análisis de Janeth Quiroz, economista en Jefe de Monex tras la decisión del banco central de mantener la tasa de referencia en 6.5%.

La institución señaló que la autoridad monetaria alcanzó una tasa “terminal”, lo que da paso a una nueva etapa de la política monetaria caracterizada por una postura neutral y un periodo prolongado sin cambios, mientras evalúa la evolución de la inflación y el entorno internacional.

“Hoy por hoy los mercados están descontando con una mayor probabilidad que el siguiente movimiento pudiera ser un incremento de la tasa de interés”, señaló la especialista durante una presentación con medios.

La tarde del 25 de junio, el Banxico dio a conocer su anuncio de política monetaria donde decidió mantener sin cambios la tasa de interés y, en paralelo, la Junta de Gobierno espera no tener cambios en lo que resta del año.

La especialista explicó que la postura monetaria dejó de ser restrictiva y ahora se ubica en un rango neutral, de acuerdo con la tasa real ex ante utilizada por Banco de México para evaluar el grado de restricción de la política monetaria.

En su análisis, la estratega atribuye este cambio de perspectiva a la persistencia de las presiones inflacionarias, particularmente en el componente de servicios, que continúa mostrando una resistencia mayor a la prevista pese a la desaceleración de la actividad económica.

Aunque Banco de México redujo ligeramente su pronóstico para la inflación general del segundo trimestre, elevó sus estimaciones para la inflación subyacente durante el resto del año, reflejando que los servicios siguen siendo el principal obstáculo para que la inflación converja de manera sostenida a la meta de 3%.

Monex también advirtió que las expectativas de inflación de mediano y largo plazo continúan deteriorándose, mientras que el banco central mantuvo un balance de riesgos sesgado al alza. Entre los principales factores identificó las tensiones geopolíticas, posibles disrupciones derivadas de la revisión del T-MEC y un eventual endurecimiento de la política monetaria de la Reserva Federal.

En ese escenario, un aumento de tasas por parte de la Fed podría ejercer presión sobre el tipo de cambio, encarecer las importaciones y dificultar el proceso desinflacionario en México, reduciendo el margen de maniobra para Banxico.

Pese a ello, la economista consideró que la guía prospectiva del comunicado fue menos contundente que en ciclos anteriores, ya que la Junta de Gobierno evitó señalar explícitamente que mantendrá la tasa por un “periodo prolongado”, dejando abierta la evolución de la política monetaria a la información económica que se conozca en los próximos meses.