

En esta noticia
La Junta de Gobierno del Banco de México decidió mantener sin cambios la tasa de interés referencial, en 6.5%, y espera que no haya más cambios en el resto del año.

El organismo que lidera Victoria Rodríguez Ceja destacó que la decisión se basa en que el segundo trimestre de este año la actividad económica global se ha mantenido a un ritmo similar al del trimestre anterior, donde la inflación general aumentó debido en gran medida al alza de los precios energéticos, derivado del conflicto bélico entre Irán y Estados Unidos, mismo que alcanzó un alto al fuego definitivo, apenas hace un par de semanas, aunque el banco consideró que todavía no está claro el futuro de la resolución del conflicto.
“Persiste incertidumbre asociada con el conflicto en Medio Oriente y sus repercusiones, si bien las negociaciones recientes apuntan hacia una solución”, señala la decisión de política monetaria.
La determinación del Banco de México fue idéntica a la que tomó la Reserva Federal de Estados Unidos la semana pasada, pues mantuvo sin cambio el rango de las tasas de fondos federales.
Por otra parte, los mercados financieros muestran volatilidad y los precios de materias primas se contrajeron, mientras que el dólar subió de precio.
Prevén mejora económica interna
El Banco de México adelantó que en el segundo trimestre de este año la economía nacional volverá a la senda positiva, luego de la contracción del trimestre anterior, lo que permitirá condiciones de holgura a lo largo del horizonte de pronóstico; sin embargo, advirtió que persisten importantes riesgos a la baja para la actividad económica.
Por otra parte, el organismo destacó que entre abril y la primera mitad de junio la inflación general disminuyó de 4.45% a 3.55%, a lo que se sumó una baja marginal en las expectativas de inflación general para el cierre de este año.
En el segundo trimestre de este año, los pronósticos de la inflación general se ajustaron a la baja, debido a niveles menores a los previstos para la inflación no subyacente en ese periodo.
Aquellos para la inflación subyacente se modificaron ligeramente al alza entre el segundo y el cuarto trimestre de 2026.
Pese a que los pronósticos del mercado no acompañan la predicción, el Banxico aseguró que la inflación general convergerá a la meta durante el segundo trimestre de 2027.
Sin embargo, reconoció que la inflación todavía tiene un balance de riesgos al alza, que incluye factores como disrupciones por políticas comerciales o un impacto inflacionario de los conflictos geopolíticos; persistencia de la inflación subyacente; afectaciones climáticas; presiones de costos; y una tendencia a la depreciación del peso mexicano.
En sentido contrario, el banco señala que los riesgos a la baja para la inflación incluyen una menor actividad económica a la esperada ya sea en México o Estados Unidos; un menor traspaso del aumento de costos y menos presiones por la apreciación del peso.
“Se considera que el balance de riesgos respecto de la trayectoria prevista para la inflación en el horizonte de pronóstico mantiene un sesgo al alza, dice el documento”.















