

El nuevo impuesto a las segundas viviendas de lujo en Nueva York podría acelerar la migración de grandes patrimonios hacia estados como Florida y Texas, más que hacia mercados emergentes como México, afirmó Juan Carlos Eguiarte, Country Manager de BAI Capital en México, quien advirtió que el país aún enfrenta rezagos en infraestructura y certeza jurídica para captar este tipo de capitales.
“Este nuevo impuesto a las segundas residencias en Nueva York no se debe analizar de forma aislada, sino parte de una competencia creciente entre las propias jurisdicciones o estados americanos por retener el patrimonio de alto valor”, comentó.
De acuerdo con el especialista, Florida lleva años consolidándose como uno de los principales receptores de capital privado gracias a incentivos fiscales más atractivos y una mayor profundidad del mercado inmobiliario.
“Hoy el capital es mucho más móvil que nunca. Cuando las diferencias fiscales y regulatorias comienzan a ser materiales, el capital optimiza en qué jurisdicción se relocaliza”, señaló.
La discusión surge luego de que la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, planteó incluir un nuevo impuesto a las llamadas pieds-à-terre o segundas viviendas de lujo, con el objetivo de recaudar alrededor de u$s 500 millones anuales y ayudar a reducir el déficit presupuestario de la ciudad.
México aún no logra captar grandes patrimonios
Aunque México mantiene atractivo para compradores extranjeros interesados en segundas residencias, particularmente en destinos como Los Cabos, Mérida o Valle de Guadalupe, Eguiarte sostuvo que persisten obstáculos importantes para atraer grandes fortunas.
“México sigue siendo un atractivo para tener segundas viviendas por parte de los capitales estadounidenses, pero la barrera que existe va más por el lado de certeza jurídica”, afirmó.
Añadió que el país todavía enfrenta rezagos relevantes en infraestructura, seguridad patrimonial y capacidad de absorción inmobiliaria frente a otros mercados estadounidenses.
“La infraestructura en México no está creciendo en su capacidad de absorción a los ritmos que realmente los grandes patrimonios necesitan”, dijo.
Incluso, consideró que el menor crecimiento económico del país limita la posibilidad de que México se convierta en un receptor relevante de capital patrimonial internacional.
“El reto para México es el crecimiento real. Existe un desfase entre la generación de riqueza y la capacidad de crecimiento”, comentó.
Miami gana terreno como polo patrimonial latinoamericano
Eguiarte destacó que la movilidad patrimonial sí está ocurriendo, pero principalmente dentro de Estados Unidos, donde ciudades como Miami han fortalecido su posición como receptoras de fortunas latinoamericanas.
“Las fortunas latinoamericanas están migrando a Florida y en particular a Miami porque existe una gran profundidad inmobiliaria, conectividad internacional y poco a poco también se está convirtiendo en un hub financiero global”, indicó.
Asimismo, señaló que este tipo de medidas fiscales podrían incrementar la competencia entre estados estadounidenses para atraer empresarios y patrimonios de alto nivel mediante tasas impositivas más favorables e inversiones en infraestructura.
Como conclusión, el directivo afirmó que la movilidad global del capital continuará aumentando y que las jurisdicciones que logren combinar estabilidad financiera, profundidad de mercado e infraestructura serán las que capten la próxima generación de riqueza patrimonial.
“Las jurisdicciones que logren combinar estabilidad financiera y profundidad de mercado van a ser las que capturen la próxima generación de patrimonio”, concluyó.















