

Tras posicionarse en Sudamérica, la compañía estadounidense de utensilios de cocina, Meyer, reafirma su llegada a México con la línea de ollas y sartenes de KitchenAid, la cual opera en el país a través de una subsidiaria directa establecida a finales del primer trimestre de 2025.
Meyer es una compañía global con sede en Vallejo, California, y su marca de mayor reconocimiento en el mercado estadounidense es Farberware, mientras que la segunda es KitchenAid, compartió a El Cronista, Felipe Gómez, gerente general para Latinoamérica de Meyer.
La apuesta por el mercado mexicano es grande, pues de acuerdo con IMARC Group, el mercado de cookware (utensilios de cocina) en México alcanzó un valor de u$s 305 millones de dólares en 2025 y se proyecta que escale hasta los u$s 572.2 millones para 2034, con una tasa de crecimiento anual del 7.02%.
“México es un mercado con una muy amplia oferta, pero vemos unos espacios en blanco en la parte superior que no han sido satisfechos en su totalidad”, dijo Gómez.
La marca apunta a un segmento de nivel medio-alto que no solo busca funcionalidad, sino que utiliza la cocina como un espacio de socialización y diseño. Gómez compartió que el ticket promedio actual en México oscila entre los u$s 300 y u$s 450 dólares, con nuevas colecciones que alcanzarán los u$s 500 dólares en el segundo semestre de 2026.
KitchenAid, que cumple poco más de un año este abril, busca triplicar sus ventas durante 2026 apoyada en tres pilares: distribución física, canal digital y experiencia directa.
Actualmente, el país representa entre 20% y 25% de las ventas de la región, posicionándose, junto con Brasil y Colombia, como los mercados de mayor relevancia a nivel global para la marca.
La operación en México forma parte de un engranaje global de Meyer, empresa que maneja más de 17 marcas (como Farberware y Anolon) y cuenta con plantas en Tailandia, Italia y Perú.
Nuevas tendencias en la cocina de los consumidores
En México, el auge de la cocina en casa impulsado por cambios en hábitos de consumo, mayor interés por la salud y una búsqueda de experiencias más personales está transformando la categoría, considera el equipo de Meyer.
Aunque el gasto varía por nivel socioeconómico, en hogares urbanos de México se estima un promedio de 17 utensilios de cocina por hogar, pero ahora la decisión de compra se inclina hacia calidad sobre volumen.
“La cocina es una de aquellos espacios del hogar donde quizá una familia puede consumir la mayor parte del tiempo... se ha convertido en un lugar de socialización. KitchenAid viene capitalizando mucho las tendencias de colores cercanos a la naturaleza, como el agave o el lila”, agregó Gómez.
En México, los productos más vendidos de la marca KitchenAid son las baterías de cocina (juegos de 7 piezas o más), por encima de las piezas individuales. El acero inoxidable y la cerámica son los materiales con mayor crecimiento en el país, aseguró Gómez.
El directivo asegura que los consumidores cada vez más se preocupan por tener una cocina con mejor estética. “El consumidor busca una homologación, una armonía en su cocina; que las piezas todas luzcan con los mismos colores y diseño. El acero inoxidable es uno de aquellos que está ganando una aceptación bastante fuerte en México”.
Otra tendencia en México es el aumento de las compras en línea. Aunque el canal físico lidera, el ecosistema digital es fundamental para la marca. Recientemente cerraron acuerdos clave para ampliar su disponibilidad en puntos de venta departamentales.
Se espera que el canal digital alcance una participación de entre el 20% y 25% de las ventas este año. Sus aliados incluyen a Liverpool, Walmart, HEB, Amazon y Mercado Libre.















