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México cuenta con un excedente de divisas privadas cercana a u$s 120,000 millones, un flujo de dólares que se ha convertido en uno de los principales soportes estructurales para el peso mexicano y que reduce la vulnerabilidad del país ante una eventual salida de capitales, de acuerdo con Gerónimo Ugarte, economista en jefe de Valmex.

En presentación con medios de comunicación, el especialista dijo que el excedente está compuesto principalmente por remesas, el saldo de la balanza comercial no petrolera y los ingresos netos por turismo. De ese total, alrededor de u$s 62,000 millones corresponden a remesas, u$s 37,000 millones a la balanza comercial no petrolera y unos u$s 20,000 millones a turismo.

“México recibe hoy un volumen de dólares privados significativamente mayor” comparado con otros años, explicó Ugarte. Agregó que el crecimiento se explica principalmente por el comportamiento de la balanza comercial no petrolera.

El excedente de dólares funciona como escudo para el peso

Este nivel de divisas no solo pone en el radar la cantidad de dólares que ingresan al país sino también la capacidad que ahora presenta para amortiguar una eventual presión sobre el tipo de cambio.

El economista de Valmex explicó que una salida de capitales extranjeros podría generar una depreciación del peso si los inversionistas decidieran vender sus activos denominados en moneda mexicana. Sin embargo, la economía cuenta con una oferta estructural de dólares provenientes de remesas, turismo y exportaciones no petroleras.

“Lo que sí nos dice es que tiene una defensa importante ante un episodio de depreciación o una salida de capitales del país”, mencionó

El especialista puso como ejemplo un escenario en el que México perdiera el grado de inversión y algunos inversionistas estuvieran obligados a reducir sus posiciones en activos mexicanos.

“Tenemos que tanto los ingresos netos por turismo, las remesas y el saldo de la balanza comercial no petrolera ayudarían a amortiguar eso”, explicó. “Al tener el excedente de divisas privado [...] tenemos una oferta estructural de dólares”.

Exportaciones no petroleras toman fuerza

Aunque las remesas siguen siendo el principal componente del excedente de divisas, el cambio más importante ocurre en la balanza comercial no petrolera.

Ugarte destacó que este componente registra una tendencia ascendente desde aproximadamente septiembre de 2024 y ya se convirtió en el segundo mayor generador de dólares privados para México.

En 2026, el saldo de la balanza comercial no petrolera ronda los u$s 37,000 millones, frente a unos u$s 20,000 millones de ingresos netos por turismo. El especialista expuso que el superávit comercial no petrolero equivale aproximadamente a 180% de los ingresos netos por turismo.

“Ha sido un crecimiento bastante fuerte y que ha consolidado al saldo de la balanza comercial no petrolera como el segundo componente en el excedente de divisas privado, después de las remesas”, afirmó Ugarte.

TMEC un riesgo más

Por otro lado, Ugarte advirtió que una modificación de las condiciones preferenciales de acceso al mercado estadounidense bajo el TMEC podría afectar las exportaciones manufactureras y, eventualmente, reducir el superávit comercial que actualmente fortalece la oferta de dólares.

“Podría mitigar o incluso revertir ese superávit que se ha observado durante el año”, señaló al referirse a los riesgos que enfrenta la manufactura mexicana ante la revisión del acuerdo comercial.

A pesar de estos riesgos, Valmex explicó que México mantiene una posición externa sólida.

“La fortaleza que hemos visto del peso no responde solamente a tasas, responde también a un excedente de divisas privado históricamente elevado, a un superávit comercial creciente y a una integración manufacturera con Estados Unidos”, dijo Ugarte.

El especialista estima para 2026 un crecimiento del PIB de 1.1%, inflación de 3.85% al cierre del año y un tipo de cambio de MXN$ 17.45 por dólar.