

En un intento por ajustar el grado de restricción monetaria ante señales de desaceleración económica, la Junta de Gobierno del Banco de México reanudó el ciclo de flexibilización de la política monetaria y decidió recortar en 25 puntos base la Tasa de Interés Interbancaria, manteniéndola aún en niveles restrictivos.
La decisión se da en un entorno mixto: mientras la economía global muestra una expansión moderada y la inflación en economías avanzadas continúa cediendo, a nivel local persisten riesgos asociados a la volatilidad financiera, presiones en las tasas de largo plazo y episodios de depreciación cambiaria.
En México, la inflación se aceleró a 4.63% anual y marcó su nivel más alto desde diciembre de 2023, a esto se suman las presiones sobre los precios energéticos, afectados por la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Estos argumentos no fueron suficientes para que Banxico le pusiera pausa al ciclo de reducción de tasa referencial.
El elemento clave para justificar la reducción es que el conflicto internacional y el entorno de incertidumbre implica riesgos a la baja para la actividad económica.
Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base, dijo que este año la actividad económica inició con debilidad.
“Pareciera que ya lo tenían bien decidido y usan ese argumento para compensar la incertidumbre sobre las presiones inflacionarias y el ajuste al alza de previsiones de inflación, que me pareció mínimo y fuera de toda realidad”, refirió la especialista.
Con el recorte de hoy, añadió Siller, la tasa se adentra más en terreno neutral. Esto implica que la política monetaria del Banco de México no está combatiendo activamente la inflación.
El mandato del Banxico es mantener la inflación baja y estable.
Banamex también había pronosticado una pausa
Ayer, Banamex señaló que era probable que la junta de gobierno de Banxico tuviera una decisión dividida en medio de una elevada incertidumbre internacional y los choques inflacionarios acumulados.
Incluso, Banamex dijo que solo sería una pausa temporal, pues su pronóstico para este año se mantenía en tres reducciones a la tasa referencial, para dejarla en 6.25% al cierre de este año.
Banxico ha sido criticado por las decisiones de política monetaria por distintos actores internacionales, como Moody’s y JP Morgan, que han señalado que las decisiones no tienen un fundamento económico, lo que le ha llevado a perder credibilidad a nivel internacional.

















