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El Gobierno Federal ha perdido hasta julio un estimado de MXN $47,300 millones de pesos en impuestos que no cobra a los combustibles para mantener topado el precio de la gasolina y el diésel.

De acuerdo con estimaciones del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), el año pasado la Secretaría de Hacienda no tuvo que otorgar estímulos fiscales al precio de los combustibles para aminorar el impacto a los bolsillos de los mexicanos, por lo que generó MXN $444,357.1 millones en Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), aunque estuvo 6% por debajo de lo presupuestado.

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El panorama se revirtió a partir del 21 de marzo de 2026, tres semanas después del inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán, cuando la dependencia comenzó a otorgar estímulos fiscales semanales para contener el traslado de la volatilidad internacional a los precios al consumidor.

El problema se recrudece, pues los datos de julio y agosto muestran que el estímulo fiscal, especialmente el aplicado al diésel seguirá pegando en los ingresos de Hacienda en los próximos meses.

Costos políticos

La caída en la recaudación es consecuencia de un acuerdo impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien desde febrero de 2024 firmó un acuerdo voluntario con los gasolineros para mantener la gasolina magna en MXN $24 por litro, mientras que para abril de este año, se pactó mantener el diésel en un máximo de MXN $27 por litro.

Para que las estaciones de servicio puedan cumplir estos topes pese a la volatilidad internacional, la Secretaría de Hacienda ajusta semanalmente un estímulo fiscal sobre el IEPS.

El tope de precios es una estrategia aplicada para evitar que la inflación pegue a los bolsillos de los mexicanos, ante el incremento de los precios internacionales del petróleo, que impactan directamente a la gasolina y el diésel.

El IMEF señala que el precio promedio estimado de importación de gasolina, que incluye el valor del combustible en la costa del Golfo de Estados Unidos, los costos logísticos, los de importación y el IVA, aumentó 9%, de MXN $20.4 pesos por litro en 2025 a MXN $22.3 pesos por litro entre enero y agosto de 2026.

El impacto en el diésel fue similar, pero su impacto es más grande en la economía.

“El diésel es el eslabón de la cadena más expuesto: mueve la carga, el campo y buena parte de la industria, y hoy su precio de importación es el que más se ha desviado de su comportamiento histórico. Cualquier análisis de riesgo de suministro para 2026 tiene que poner al diésel en el centro”, dijo Margarita Pérez Miranda, Presidenta del Comité de Energía e Infraestructura del IMEF en conferencia de prensa.

La especialista añadió que este mecanismo de contención de precios costará todavía más a las finanzas públicas si la volatilidad internacional persiste.