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Ubimia busca convertirse en un actor de apoyo para las instituciones financieras que participen en el financiamiento de los proyectos vinculados con el Plan México, y mantiene conversaciones con el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext) para colaborar en la gestión de este tipo de créditos, informó Diego Rodríguez, director general de Ubimia México.

En una pequeña conferencia de prensa, el directivo explicó que la compañía busca ayudar a las entidades financieras a gestionar de manera más eficiente los créditos necesarios para poner en marcha los proyectos contemplados dentro del Plan México.

“Estamos intentando ver cómo podemos ayudar a las entidades financieras a llevar a cabo lo que se propone en el Plan México”, señaló Rodríguez.

La empresa ya mantiene conversaciones con los grandes bancos mexicanos sobre las necesidades de financiamiento que podrían surgir a partir del programa, particularmente con las principales instituciones del sistema financiero.

“Las entidades financieras empiezan a hablar del tema y nosotros estamos en ese asunto. Sobre todo las entidades grandes, como los cuatro o cinco primeros bancos”, explicó.

Además, Ubimia abrió una conversación con Bancomext, institución que, de concretarse la colaboración, representaría para la tecnológica su primera experiencia con la banca de segundo piso.

“Estamos en una conversación ahora mismo muy interesante con Banco de Comercio Exterior”, comentó Rodríguez, quien añadió que todavía no es cliente de Ubimia, pero existe la posibilidad de que la compañía lo apoye en esta materia.

Rodríguez explicó que uno de los principales espacios donde Ubimia puede aportar es en el seguimiento de créditos destinados a proyectos de infraestructura, debido a la complejidad de este tipo de financiamientos.

En los llamados project finance, suelen participar varias instituciones financieras debido al tamaño de los montos involucrados. Además, los recursos se liberan conforme avanza la obra y se cumplen determinadas condiciones, por lo que las entidades deben dar seguimiento constante a la documentación, certificaciones y avances físicos de los proyectos.

“Las entidades financieras se tienen que volver un poquito project manager de obra pública”, apuntó.

Ante este escenario, Ubimia busca que su tecnología permita automatizar parte del seguimiento, reunir la documentación necesaria y convertirla en información útil para que las instituciones puedan detectar riesgos de manera anticipada.

Impagos pueden costarle hasta tres veces el valor del crédito a una financiera

Además del financiamiento de infraestructura, Rodríguez destacó el impacto que tienen los créditos que permanecen en impago durante periodos prolongados, particularmente por el costo que representan para las instituciones reguladas.

De acuerdo con el directivo, un crédito que llega a una situación de impago prolongado puede representar para una entidad un impacto de hasta tres veces el valor original del financiamiento.

“Una entidad cuando tiene un impago de larga duración le está costando el triple del valor del crédito”, señaló.

El costo no solamente corresponde al monto que la institución deja de recuperar. También incluye las provisiones que debe realizar conforme el crédito se deteriora y el costo de oportunidad de mantener capital apartado que ya no puede utilizar para otorgar nuevos financiamientos.

Por ello, Ubimia apuesta por utilizar automatización y análisis de datos para detectar anticipadamente a los clientes con mayor probabilidad de caer en incumplimiento y actuar antes de que el crédito alcance mayores niveles de deterioro.

Rodríguez explicó que la ventana más efectiva se encuentra incluso antes de que ocurra el impago, mediante avisos preventivos y diferentes canales digitales, como mensajes SMS, WhatsApp y correo electrónico.

Según Ubimia, dependiendo del producto financiero, sus herramientas pueden generar aumentos de entre 25% y 30% en productividad y utilidad final, mientras que en cobranza la mejora de eficacia puede ubicarse entre 1% y 3%.

Ubimia crece con bancos y entidades financieras no bancarias

Ubimia llegó a México a finales de 2021, tras adquirir la empresa Telepro, y desde entonces duplicó su plantilla en el país, al pasar de alrededor de 80 trabajadores a unos 160.

Actualmente, la compañía cuenta con más de 40 clientes y unidades en México y trabaja tanto con los grandes bancos como con financieras automotrices, Sofomes, microfinancieras y cajas populares. Entre sus clientes mencionó a Fincomún y Finsus, además de instituciones vinculadas con marcas automotrices como Nissan, Volkswagen y Toyota.

La tecnológica proyecta cerrar 2026 con ingresos por alrededor de u$s 260 millones, frente a los u$s 40 millones de 2021, y mantiene una estrategia de expansión al menos hasta 2030.

Este crecimiento ocurre en un mercado que, de acuerdo con Rodríguez, todavía tiene un amplio espacio para aumentar la penetración del crédito. Estimó que el financiamiento representa entre 31% y 35% del PIB de México, frente a cerca de 100% en las economías de la OCDE y 53% en América Latina, sin considerar Brasil.

Además, alrededor de 30% de los adultos en México tiene un crédito formal, por lo que existe un amplio margen para ampliar el acceso al financiamiento.

El directivo, no obstante, reconoció que la desaceleración económica representa un reto para el mercado. “Sí existe cierta preocupación en esa desaceleración”, afirmó, aunque consideró que podría tratarse de una cuestión de ciclo.