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La creciente demanda de servicios médicos y la limitada disponibilidad de infraestructura y personal están llevando a los hospitales en México a acelerar la adopción de inteligencia artificial, monitoreo remoto y analítica en tiempo real para ampliar su capacidad operativa sin depender únicamente de construir nuevas instalaciones.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2024 los hospitales particulares registraron 2.27 millones de egresos hospitalarios, operaron con 35,400 camas censables y contaron con 1,992 unidades de cuidados intensivos, lo que refleja la presión que enfrenta la infraestructura hospitalaria privada.

A esto se suma la brecha de recursos frente a otros países. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señala que México tiene una cama hospitalaria por cada mil habitantes, frente a un promedio de 4.2 camas entre sus países miembros.

En personal de salud, el país también se encuentra por debajo del promedio: cuenta con 2.7 médicos y tres enfermeras por cada mil habitantes, mientras que la OCDE registra promedios de 3.9 médicos y 9.2 enfermeras, respectivamente.

La IA busca anticiparse a los riesgos

“La transformación digital ya no es una opción para los hospitales. La IA permite optimizar la operación clínica, fortalecer la seguridad del paciente y hacer un uso más eficiente de los recursos disponibles ante una demanda creciente de servicios de salud”, afirmó Alejandro Aguirre, gerente nacional de Ventas de Axis Communications.

Ante este escenario, la tecnología comienza a utilizarse para automatizar tareas de supervisión y generar alertas que permitan al personal médico actuar antes de que ocurra un incidente.

Entre las aplicaciones se encuentran sistemas capaces de detectar caídas, intentos de salida de la cama y sonidos asociados con situaciones de emergencia. Mediante IA, estas herramientas generan alertas en tiempo real para facilitar una respuesta preventiva y reforzar la seguridad de los pacientes.

Monitoreo remoto amplía la capacidad de atención

La digitalización también abre paso a esquemas como Tele-ICU, Telesitting y las rondas virtuales, con los que es posible supervisar de manera remota a varios pacientes y mantener vigilancia continua, al tiempo que se optimiza la distribución del personal disponible.

Además, la integración de estas tecnologías con los expedientes médicos electrónicos permite realizar consultas entre especialistas, digitalizar procesos de admisión y alta, así como ofrecer visitas virtuales a familiares que no pueden acudir al hospital.

Con ello, la tecnología busca que los hospitales puedan atender una mayor demanda utilizando de manera más eficiente sus recursos, desde las camas y el personal hasta la vigilancia de pacientes y la coordinación entre equipos clínicos.