

Aguascalientes.- México necesita dejar atrás el diseño de proyectos y estratégias para la transición energética para iniciar el arranque o “aterrizarlos”, dijo Guillermo Zamarripa, presidente de la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro (Amafore), en el marco del Mexico Carbon Forum.
“La agenda que viene en todo este tema de sostenibilidad los próximos años va a tener que ser menos en la planeación y en el diseño y más en el aterrizaje”, dijo Zamarripa.
El directivo reconoció que el país avanzó en la construcción de una agenda de finanzas sostenibles con el desarrollo de la Taxonomía Sostenible publicada en 2023, el lanzamiento de bonos verdes, sociales y sustentables; así como la incorporación de criterios de sostenibilidad en el sistema financiero. Sin embargo, explicó que ahora el desafío es convertir esas reglas, planes y documentos en resultados concretos.
Zamarripa resaltó que uno de los principales retos es la necesidad de infraestructura en México. Por ello, dijo, se requieren inversiones en electricidad, agua, carreteras y otros sectores.
“Dentro de esa discusión macro de infraestructura, el tema de sostenibilidad hoy es parte de esa discusión y de esa agenda y está posicionando todo esto dentro de la gran discusión económica nacional, que es crear infraestructura, desarrollo económico y demás”, mencionó.
Con ello, hizo un llamado al involucramiento del gobierno, autoridades estatales, empresas y sector financiero para lograr que el mercado avance.
Banco Mundial pone el foco en la calidad y el precio
En ese mismo sentido, durante el arranque del Mexico Carbono Forum, Sara Turner, economista del Banco Mundial, reconoció que el mercado de carbono atraviesa una etapa de transformación donde ya no solo basta con generar créditos sino demostrar su calidad y lograr que sean elegibles para los segmentos de mayor valor.
La especialista detalló que, aunque la emisión de créditos en el mercado voluntario aumentó 8% entre 2024 y 2025, hasta superar los 400 millones de toneladas de CO2, los retiros —los créditos efectivamente adquiridos por compradores— disminuyeron alrededor de 10%.
Esa diferenciación ya tiene un impacto en los precios. Turner señaló que los créditos elegibles para el Sistema de Compensación y Reducción de Emisiones de Carbono para la Aviación Internacional (CORSIA) donde pueden obtener hasta u$s 6 más por tonelada frente a créditos similares que no cuentan con esa elegibilidad.
El precio del carbono sigue siendo demasiado bajo
La economista del Banco Mundial también señaló que el precio del carbono en América Latina sigue “muy por debajo” de los niveles necesarios para generar incentivos suficientes de inversión.
De acuerdo con cifras presentadas por la analista, el precio promedio global ronda los u$s 21 por tonelada, mientras que las estimaciones señalan que se requerirían entre 60 y 85 dólares por tonelada para estar alineados con los objetivos del Acuerdo de París.
Sin embargo, la brecha regional es todavía mayor. En Europa el precio ronda los u$s 78 por tonelada, América Latina y el Caribe se ubican alrededor de 4 por tonelada.
El Banco Mundial advirtió que el precio del carbono comienza a influir en los flujos de inversión hacia tecnologías limpias, la competitividad industrial y la capacidad de los gobiernos para financiar la transición energética.
















