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La posible llegada de Adventus Capital a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) pone bajo la lupa uno de los principales objetivos de la nueva regulación bursátil: facilitar el acceso de empresas al mercado de deuda, pero bajo un esquema con menores cargas regulatorias y una mayor participación de intermediarios privados como filtros de las emisiones.

La sociedad financiera de objeto múltiple (Sofom) busca colocar MXN $560 millones en certificados de deuda mediante la nueva figura de emisión simplificada, un mecanismo diseñado para ampliar el acceso de pequeñas y medianas empresas al mercado bursátil mexicano.

El esquema traslada parte del proceso de revisión hacia las casas de bolsa y las propias bolsas de valores, que deben actuar como filtros antes de que los valores lleguen al mercado.

En el caso de Adventus Capital, el prospecto de colocación revela un elemento que podría generar cuestionamientos entre inversionistas donde Altor, Casa de Bolsa será el intermediario colocador de la operación y, al mismo tiempo, ambas compañías pertenecen al mismo grupo empresarial, presidido por Fernando Aportela, exsubsecretario de Hacienda.

El propio documento advierte sobre esta situación.

“El administrador podría tener un potencial conflicto de interés con respecto al fiduciario y al intermediario colocador, toda vez que pertenecen al mismo grupo económico”.

La advertencia que antecede a Adventus Capital

La estructura no es el único punto que podría llamar la atención de los inversionistas. En un análisis previo, GBM había señalado riesgos asociados con la figura de emisiones simplificadas, particularmente en la calidad de la información divulgada y en la presentación fiel de la realidad económica.

El planteamiento resulta relevante para Adventus Capital porque la nueva figura busca reducir las barreras de entrada al mercado, pero también modifica quiénes participan como filtros de la información que reciben los inversionistas.

El prospecto de colocación de la emisión detalla que los certificados solo pueden ser adquiridos por inversionistas institucionales y calificados, deja completamente afuera inversionistas extranjeros y personas físicas no calificadas.

Una fuente que pidió no ser identificada señaló que una estructura de este tipo puede beneficiar tanto al emisor como a determinados inversionistas institucionales. Bajo este escenario, las propias casas de bolsa también pueden tener incentivos económicos derivados de su participación en las operaciones, lo que abre el debate sobre hasta dónde deberían llegar los requisitos de revisión y divulgación.

El riesgo, de acuerdo con este planteamiento, es que una flexibilización diseñada para atraer nuevos emisores termine generando presión para reducir aún más los requisitos de entrada al mercado.

Una emisión respaldada por derechos de cobro de Michoacán

La operación de Adventus Capital corresponde a una bursatilización de derechos de cobro derivados de un crédito subnacional otorgado a Michoacán, originado por Banco Azteca en febrero de 2023.

Los valores serán certificados quirografarios, por lo que no cuentan con una garantía explícita.

Aunque el activo subyacente está concentrado en un solo deudor subnacional, el Gobierno Federal, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y la Tesorería de la Federación (TESOFE) no otorgan aval, garantía ni obligación de pago sobre los certificados o sobre el crédito subyacente.

La participación federal se limita al mecanismo operativo para transferir las participaciones.

Una presentación dirigida a inversionistas señala que Adventus Capital lanzará la operación como una emisión simplificada nivel II, categoría que contempla valores respaldados por activos y valores estructurados.

El círculo vicioso en la BMV y BIVA

La llegada de Adventus Capital ocurre mientras el mercado bursátil mexicano intenta romper un círculo vicioso donde las bajas valuaciones y la escasa liquidez dificultan la llegada de nuevas empresas, mientras la falta de emisores limita el universo de inversión y la profundidad del mercado.

La situación contribuyó a una prolongada sequía de Ofertas Públicas Iniciales (OPI), que se extendió durante casi ocho años, y complicó la meta de la Bolsa Institucional de Valores (BIVA) de incorporar 50 nuevos listados al mercado de capitales.

En 2023, distintos participantes del sector impulsaron una reforma a la Ley del Mercado de Valores para crear un mecanismo simplificado que permitiera incorporar nuevos participantes, principalmente empresas medianas y grandes.

El mecanismo, sin embargo, tardó en materializarse. Desde 2025, el director general de la BMV, Jorge Alegría, había señalado que entre las compañías con potencial de incorporarse al mercado se encontraba una emisora bajo el nuevo esquema simplificado, aunque en ese momento se contemplaba una colocación accionaria.

La operación de Adventus Capital representa ahora uno de los primeros casos en los que el mecanismo se materializa mediante una emisión de deuda.

La deuda aguanta; las acciones cuentan otra historia

Sin embargo, el mercado de deuda mantiene una dinámica distinta al accionario. Las colocaciones de deuda acumularon MXN $204,336 millones al cierre de julio, un incremento de 43% frente al mismo periodo de 2025, de acuerdo con cifras de la BMV.

El mercado de capitales, en cambio, continúa enfrentando un escenario de menor liquidez y valuaciones contenidas.

“Las valuaciones continúan deprimidas y existe una baja liquidez”, dijo James Salazar, subdirector de Análisis Económico y Financiero en Kapital Grupo Financiero.

El entorno también ha alimentado operaciones que buscan generar valor fuera de una permanencia tradicional en Bolsa.

Grupo Traxión lanzó una Oferta Pública de Adquisición (OPA) sin intención de desliste por la totalidad de las acciones en circulación. De acuerdo con documentos presentados por la compañía, el objetivo es generar valor para sus inversionistas.

Grupo Gicsa había intentado previamente una operación similar, aunque su Consejo de Accionistas solicitó suspender el proceso ante la percepción existente en el mercado.

A esto se suma otro de los costos de permanecer listado, relacionados con la obligación de mantener información pública y constante comunicación con el mercado.

Grupo México Transportes (GMXT) optó por salir de la BMV al considerar estratégico mantener una comunicación más cerrada.

“Casos como Traxión, como Gicsa, como GMXT refuerzan o consolidan esta percepción de que es más fácil abandonar la bolsa que atraer nuevas empresas. Esto, al final de cuentas, se traduce en un círculo vicioso”, explicó Salazar.

Para Carlos Hernández, fundador y director general de Vardex, el mercado mantiene cautela ante los niveles de liquidez y la menor participación de algunos inversionistas.

“Eso hace que las empresas tengan que buscar alternativas para generar valor o mejorar el rendimiento para sus accionistas”, señaló.

Desde su perspectiva, la llegada de Adventus Capital puede contribuir a ampliar el universo de emisores, siempre que los recursos obtenidos tengan un destino claro y contribuyan al crecimiento de la compañía.

“La llegada de nuevas emisoras ayuda a ampliar el universo de inversión y, potencialmente, a generar mayor profundidad al mercado”, dijo.

Hernández agregó que el reto es de largo plazo: “Necesitamos más empresas llegando al mercado, mayor liquidez y más incentivos para que las compañías permanezcan listadas”.