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La temporada de calor llegará con fuerza a México y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) enciende las alarmas: entre marzo y mayo se esperan de tres a cinco ondas de calor, y la más severa podría extenderse hasta 15 días consecutivos sin tregua.

El fenómeno combina factores naturales —sistemas de alta presión que atrapan el calor— con el impacto acumulado del crecimiento urbano y el cambio climático, que año tras año eleva el techo de las temperaturas máximas y amplía la duración.

Las olas de calor serán más frecuentes e intensas en la Megalópolis, donde el concreto y la falta de áreas verdes potencian el efecto de “isla de calor”. Fuente: archivo.

Siete estados en alerta: la Megalópolis de México bajo el fuego del termómetro

Las autoridades meteorológicas identificaron a las siete entidades que integran la Megalópolis como las más expuestas a las olas de calor de esta temporada. Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo, Morelos, Puebla, Querétaro y Tlaxcala enfrentarán temperaturas extremas con mayor frecuencia e intensidad.

Dentro de esta región, zonas específicas concentran el mayor riesgo: el sur de Hidalgo, el suroeste del Estado de México y el sur de Puebla presentan una tendencia clara de aumento en la recurrencia de estos eventos cada década, de acuerdo con los registros del SMN.

15 días sin respiro: por qué el calor extremo durará más que nunca

Los especialistas del Servicio Meteorológico Nacional advierten que la onda de calor más intensa de la temporada podría prolongarse hasta 15 días consecutivos, un periodo inusualmente largo que agota los mecanismos de adaptación de la población.

El mecanismo detrás de este fenómeno son los sistemas de alta presión que generan cielos despejados y escasa circulación de aire, creando una suerte de “tapa” que impide la disipación del calor acumulado.

A esto se suman dos factores estructurales: el crecimiento urbano —que sustituye zonas verdes por superficies de concreto y asfalto que absorben y retienen calor— y el incremento gradual de la temperatura media global, que eleva el punto de partida desde el que arrancan estos picos extremos.

Especialistas alertan que un episodio extremo podría extenderse hasta 15 días, elevando el riesgo de golpes de calor y complicaciones en grupos vulnerables. Canva

Cómo protegerse: claves para sobrevivir la ola de calor sin daños a la salud

Ante el escenario descrito, el SMN recomienda a la ciudadanía mantenerse atenta a los avisos meteorológicos oficiales y adoptar medidas preventivas antes de que las temperaturas alcancen sus niveles más críticos.

Es fundamental hidratarse de forma constante, evitar la exposición directa al sol durante las horas de mayor radiación —generalmente entre las 11:00 y las 16:00 horas— y prestar especial atención a los grupos más vulnerables: adultos mayores, niños pequeños, personas con enfermedades crónicas y quienes realizan actividades físicas al aire libre.

Reconocer a tiempo los síntomas de un golpe de calor —confusión, piel seca y caliente, temperatura corporal superior a 40 °C— puede marcar la diferencia entre una emergencia tratable y una situación de riesgo de vida.