

El Servicio Militar Nacional (SMN) en México no es una medida nueva: se trata de una obligación que existe desde hace décadas y que se renueva cada año para los jóvenes que cumplen la mayoría de edad. Durante el proceso, los conscriptos participan en actividades de formación cívico-militar y acondicionamiento físico, entre las que se incluyen ejercicios de resistencia, abdominales y rutinas de fuerza corporal.
Con el inicio de cada ciclo, el trámite de la cartilla militar vuelve a generar dudas entre quienes cumplen 18 años o entre aquellos que todavía no completaron el proceso en su momento.
Quiénes están obligados a tramitar la cartilla
Deben cumplir con el Servicio Militar Nacional todos los hombres mexicanos por nacimiento o naturalización que cumplan 18 años durante el año en curso, así como quienes tengan entre 18 y 39 años y no hayan realizado el trámite previamente.
La obligación aplica sin importar si la persona reside en México o en el extranjero, ya que también puede tramitarse a través de los consulados mexicanos. Las mujeres, en cambio, no están obligadas, aunque pueden sumarse al programa de manera voluntaria si lo desean.
Las dos modalidades del servicio
Una vez realizado el sorteo anual, cada conscripto queda asignado a una de estas dos modalidades:
- “Encuadrado” (bola blanca o azul): implica asistir de manera presencial a los Centros de Adiestramiento del Ejército, la Armada o la Fuerza Aérea Mexicana.
- “A disponibilidad”: exime de la instrucción física presencial, aunque mantiene el compromiso documental. Aplica principalmente para quienes viven fuera del país.
Cómo se organiza el adiestramiento
El programa de adiestramiento se desarrolla a través de 13 sesiones sabatinas, con un horario aproximado de 7:00 a 13:00 horas, distribuidas en dos etapas a lo largo del año:
- Primer escalón: del 14 de febrero al 9 de mayo.
- Segundo escalón: del 1 de agosto al 24 de octubre.

Qué actividades físicas y cívicas se realizan
Durante las jornadas de instrucción, los jóvenes llevan a cabo un acondicionamiento físico que incluye rutinas de resistencia, trote, lagartijas, abdominales y circuitos de ejercicios. A esto se suma una formación básica en primeros auxilios, protección civil y manejo de contingencias, en línea con las tareas de apoyo a la población que realiza el Ejército ante desastres naturales.
El adiestramiento también contempla actividades de civismo, como ceremonias oficiales, izamiento de bandera y los ensayos para la jura de bandera, uno de los actos más relevantes del programa. Además, los conscriptos reciben nociones básicas sobre el manejo responsable de armamento.
Qué pasa si no se tramita la cartilla
No contar con la cartilla liberada no impide realizar trámites civiles habituales, como sacar el pasaporte, obtener un título universitario o viajar al extranjero. Sin embargo, sí resulta indispensable para tramitar permisos de armas de fuego, ingresar a escuelas o planteles del Ejército, y para otros trámites dentro del ámbito castrense o gubernamental.
Quiénes quedan exceptuados
La ley contempla algunas excepciones a esta obligación. Quedan exentos:
- Las personas mayores de 40 años.
- Quienes tengan una incapacidad física o mental acreditada por médicos militares.
- Los ciudadanos con doble nacionalidad.
- Los ministros religiosos.
- Los miembros de comunidades objetoras de conciencia.













