

El virus Coxsackie, conocido por causar la enfermedad de boca-mano-pie, (EMPB, siglas en inglés) encendió las alertas entre autoridades sanitarias en México debido a su fácil propagación, especialmente entre bebés y niños pequeños. De acuerdo con información difundida por el ISSSTE, esta infección suele incrementarse durante las temporadas de verano y otoño.
Aunque en la mayoría de los casos la enfermedad es leve y desaparece por sí sola, puede generar molestias importantes en los menores, como fiebre, dolor y lesiones visibles. Por ello, especialistas subrayan la importancia de identificar los síntomas a tiempo y reforzar las medidas de higiene para evitar contagios.

Los síntomas y señales de alerta ante el virus Coxsackie
El virus Coxsackie se manifiesta con una combinación de síntomas que pueden confundirse con otras enfermedades comunes en la infancia.
Entre los más frecuentes se encuentran fiebre, dolor de garganta y malestar general, además de una característica erupción en manos, pies y boca.
También es común la aparición de ampollas o llagas en la boca, lo que puede dificultar la alimentación y provocar falta de apetito en los menores. Aunque suele ser autolimitada, es importante vigilar la evolución de los síntomas.
- Fiebre
- Dolor de garganta
- Sarpullido en manos y pies
- Ampollas o llagas en la boca
- Malestar general
- Disminución del apetito
“La enfermedad de manos, pies y boca (EMPB) es una enfermedad infecciosa común que afecta principalmente a niños, pero también puede presentarse en adolescentes y, ocasionalmente, en adultos”, indicó la Organización Mundial de la Salud, OMS.

¿Cómo se contagia el virus Coxsackie y cómo prevenirlo?
El principal riesgo del virus Coxsackie radica en su alta capacidad de contagio. Se transmite fácilmente a través de gotículas expulsadas al toser o estornudar, así como por contacto con saliva, secreciones nasales o superficies contaminadas.
También hay que tener en cuenta las prácticas cotidianas como no lavarse las manos después de ir al baño o cambiar pañales pueden favorecer su propagación, especialmente en entornos como guarderías o escuelas.
Para prevenir la infección, las autoridades recomiendan medidas básicas pero efectivas de higiene:
- Lavado frecuente de manos
- Desinfección de juguetes y objetos compartidos
- Evitar compartir utensilios o alimentos
- Cubrirse al toser o estornudar
- No llevar a niños enfermos a la escuela

El ISSSTE recomienda acudir a una unidad médica ante la presencia de síntomas, con el fin de recibir orientación y evitar complicaciones, especialmente en los casos más sensibles.















