En esta noticia

En muchas familias, uno de los hijos suele asumir el rol principal en el cuidado de los padres durante su vejez. Esta situación, que implica tiempo, dinero y esfuerzo, generó durante años una creencia extendida: que ese hijo debería recibir una mayor parte de la herencia como compensación. Sin embargo, la legislación mexicana es clara y establece un criterio distinto que muchas veces sorprende.

El cuidado de los padres no modifica el reparto legal de la herencia, pero los gastos comprobables pueden reclamarse antes de la distribución de bienes. Foto (Archivo)

La ley es clara: la herencia se reparte en partes iguales

De acuerdo con el Código Civil Federal, cuando una persona fallece sin dejar testamento —lo que se conoce como sucesión legítima— todos los hijos tienen derecho a recibir la misma proporción de los bienes.

Esto significa que la ley no toma en cuenta quién cuidó a los padres, quién vivió con ellos o quién se hizo cargo de los gastos cotidianos. El principio que rige es el de igualdad entre herederos, una base jurídica que busca evitar conflictos y decisiones arbitrarias dentro de las familias.

Incluso la Suprema Corte respaldó este criterio, asegurando que no pueden hacerse diferencias si no existe un documento legal que lo establezca expresamente.

Cuidar a los padres no da ventaja legal, pero sí permite reclamar gastos

Aunque pueda parecer injusto para muchos, el hecho de cuidar a los padres no otorga automáticamente un beneficio adicional en la herencia. Esto se debe a que la ley considera ese cuidado como parte de una obligación familiar.

El Código Civil establece que los hijos deben proporcionar “alimentos” a sus padres, lo que incluye no solo comida, sino también vivienda, atención médica y cuidados básicos.

No obstante, hay un punto importante: el hijo que haya cubierto gastos comprobables —como medicamentos, hospitalizaciones o cuidadores— puede solicitar que ese dinero le sea reembolsado.

Este monto se descuenta de la herencia antes de repartir los bienes, pero no modifica el porcentaje que le corresponde a cada heredero.

La única forma de beneficiar a un hijo en particular es mediante un testamento o un acuerdo voluntario entre herederos. Fuente: Shutterstock.

La única forma de recibir más herencia es mediante un testamento

Si los padres desean beneficiar a un hijo en particular, la única vía legal segura es dejar un testamento. En este documento, pueden especificar cómo quieren repartir sus bienes y otorgar una mayor proporción a quien consideren.

También existe la posibilidad de que, tras el fallecimiento, los hermanos lleguen a un acuerdo voluntario para ceder parte de su herencia al hijo cuidador. Sin embargo, esto depende completamente de la voluntad de cada uno y no es obligatorio.

En definitiva, la ley mexicana protege la igualdad entre los hijos, pero también permite planificar y dejar asentada la voluntad en vida. Sin un testamento, no hay excepciones: el reparto será equitativo, sin importar quién haya estado más presente en los últimos años.